A ocho días del debate de investidura de María Guardiola, las posiciones entre el PP y Vox podrían empezar a acercarse. La formación liderada por Santiago Abascal ha anunciado que esta misma semana retomará los contactos con los populares en Extremadura y Aragón.
El vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha explicado en rueda de prensa que ambas formaciones comenzarán a trabajar bajo un nuevo formato de negociación con el objetivo de romper el “clima de desconfianza” que, según ha reconocido, se ha instalado en las conversaciones.
Primero programa, después cargos
El nuevo esquema planteado pasa por acordar en primer lugar medidas “concretas, claras y conocidas”, es decir, un programa de gobierno, y dejar para una segunda fase el reparto de responsabilidades y puestos en un eventual Ejecutivo de coalición.
Fuentes de Vox señalan que esta nueva estrategia se ha determinado tras conversar con la dirección nacional del Partido Popular, que ya ha confirmado que participará directamente en las negociaciones. Aseguran que es su deber y que lo hacen para garantizar que se ajustan a las condiciones del partido y para garantizar coherencia.
Repetición electoral
Es una de las posibilidades que existen, en caso de no llegar ambas formaciones a ningún acuerdo. Sobre ello ha hablado el líder de Vox a nivel nacional. Santiago Abascal ha asegurado que "nadie quiere una repetición electoral, entiendo que ni nosotros ni el Partido Popular", aunque ha matizado que lo que no contempla "es traicionar nuestros votos".
Abascal ha recordado que están "dispuestos al acuerdo respetando la proporcionalidad y que estamos dispuestos a la repetición electoral". "Lo único que no contemplo es utilizar la confianza de la gente en las elecciones para obtener unos cargos, parar entrar al poder y para no cambiar las cosas de verdad", ha finalizado.