Una persona necesita 4,8 años de salario íntegro para adquirir una vivienda en Extremadura, lo que supone tres años menos que la media del país, que se sitúa en 7,8 años. Así, y según se recoge en el Índice de Esfuerzo Inmobiliario publicado por la Sociedad de Tasación, que representa el tiempo que un individuo necesita ahorrar su sueldo íntegro para la adquisición de una vivienda de tipo medio en España.
De acuerdo a estos datos, al cierre del primer trimestre de 2026, un ciudadano necesitaría el salario íntegro de 4,8 años para adquirir una vivienda en Extremadura, lo que supone un descenso del 10,5% con respecto al mismo periodo del año anterior.
En el conjunto del país, una persona requeriría los ingresos totales de 7,8 años de trabajo, lo que implica un aumento trimestral del 2% y un interanual del 3,6%. En este contexto, cuatro comunidades —Islas Baleares (20,2 años), Comunidad de Madrid (10,6), Cataluña (8,4 años) y Canarias (8,0 años)— superan la media nacional de tiempo necesario para adquirir una vivienda.
En concreto, las Islas Baleares continúan registrando el mayor nivel de esfuerzo, con 20,2 años, muy por encima de los datos de España, tras incrementos tanto respecto al trimestre previo (4,3%) como interanuales (4,0%), lo que consolida su posición como la región con mayor presión sobre la capacidad adquisitiva de los hogares. En el conjunto del país se observa una elevada heterogeneidad, con valores que van desde los 10,6 años de Madrid hasta los 4,8 años en Extremadura.
Por su parte, el Índice de Accesibilidad, que determina la relación entre el precio medio de la vivienda y la capacidad de endeudamiento adecuado para su adquisición, se sitúa en 84 puntos en el conjunto del país en el primer trimestre de 2026, tras un descenso interanual del 3,6%.
En este caso, Extremadura se sitúa como la región con mayor índice de accesibilidad a la vivienda, con 139 puntos en el primer trimestre de 2026, lo que supone un incremento interanual del 11,2%. Este resultado sitúa el indicador nacional (84 puntos) por debajo del umbral de equilibrio (100 puntos), un "leve retroceso" que, según la Sociedad de Tasación, se debe principalmente a la evolución de los tipos de interés, marcados por la incertidumbre geopolítica, que podría generar repuntes en función de cómo evolucione el escenario macroeconómico, así como un entorno más restrictivo en la concesión de crédito y a un crecimiento salarial contenido, inferior al del precio de la vivienda.
En conjunto, estos elementos "limitan la mejora de la accesibilidad y explican el ajuste a la baja observado en el indicador", señala.
En cuanto a los datos por comunidades, solo ocho de ellas presentan un índice de accesibilidad superior a 100, lo que determina que un ciudadano con salario medio puede adquirir una vivienda promedio sin superar el nivel de endeudamiento recomendable.
De mayor a menor nivel se encuentran: Extremadura (139), La Rioja (127), Murcia (126), Castilla-La Mancha (124), Aragón (122), Castilla y León (122), Asturias (117) y Navarra (104).
Por su parte, Baleares (33), Madrid (60) y Cataluña (77) repiten como las comunidades con un índice inferior a la media nacional, mientras que del resto, la Comunidad Valenciana —que en el trimestre anterior se encontraba por encima del punto de equilibrio— ahora registra 100 puntos, y las demás se sitúan por debajo de ese umbral, manteniéndose en niveles de endeudamiento superiores a lo aconsejable.