El Ministerio de Trabajo y Economía Social se reunirá hoy con los agentes sociales para avanzar en las negociaciones de la nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026.
Desde el Ministerio, su titular, Yolanda Díaz, ya dijo que esperaba cerrar cuanto antes la negociación sobre el SMI. Lo afirmó apenas un par de días antes de un encuentro con los agentes sociales que, en principio, estaba previsto para el 16 de enero y que finalmente no tuvo lugar.
Primera propuesta: subida del 3,1%
En la última reunión que celebraron las tres partes, celebrada el pasado 7 de enero, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, propuso a CCOO, UGT, CEOE y Cepyme subir el SMI un 3,1% en 2026, hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas, sin tributación en el IRPF, lo que supone 37 euros más al mes, todo ello con carácter retroactivo desde el 1 de enero una vez se apruebe.
Esta propuesta está en línea con las opciones planteadas por el Comité de Expertos, que había sugerido incrementar esta renta mínima un 3,1% si continuaba exento de tributación o un 4,7% si pasaba a tributar.
Además, para intentar atraer a la CEOE al acuerdo, Trabajo se comprometió a estudiar reglas de “relajación” de la Ley de Desindexación en los contratos públicos, una cuestión defendida tanto por las organizaciones sindicales como patronales, y que la CEOE puso como condición para apoyar las subidas de 2025 y 2024 sin éxito.
La indexación del salario mínimo a los contratos públicos también es una medida apoyada por Trabajo, que ha defendido ver si dentro del marco fiscal, tributario y laboral se pueden incorporar reglas de afectación y relajación del impacto salarial en la contratación pública, una idea que en el pasado ha chocado con el Ministerio de Hacienda.
Aunque la ministra Yolanda Díaz ha reconocido discrepancias internas en el Gobierno sobre esta materia, también ha asegurado que está trabajando en una propuesta con Hacienda sobre la indexación del SMI.
Tras la última reunión con Pérez Rey, los agentes sociales se comprometieron a estudiar la propuesta del Gobierno, y todo apunta a que, si no hay grandes cambios, CCOO y UGT avalarán el acuerdo.
Por su parte, la patronal mantiene la cautela a la espera de ver qué les presenta Trabajo este lunes, aunque el Ministerio y los sindicatos han valorado su actitud “propositiva”, hasta el punto de que Díaz y Pérez Rey se han mostrado esperanzados en que la CEOE se sume al acuerdo.
Los sindicatos, que propusieron una subida del 7,5% con tributación, consideran que el 3,1% sin tributar está por encima de la inflación media de 2025 (2,7%), lo que permite cubrir el coste de vida y avanza hacia cumplir el 60% del salario medio neto recomendado por la Carta Social Europea.
Por su parte, si la CEOE finalmente se suma a la propuesta del Gobierno, el SMI subirá en 2026 el doble de lo planteado por la patronal, que defendía un incremento del 1,5%, hasta los 1.202 euros brutos.
La intención del Ministerio de Trabajo es aprobar por un lado la subida del SMI y, por otro, la reforma de las reglas de absorción y compensación salarial que piden los sindicatos, transponiendo la directiva europea de salarios mínimos.
No obstante, un acuerdo tripartito sobre estas reglas se presenta complicado, ya que Trabajo y los sindicatos quieren sacarlo adelante y la CEOE lo rechaza.
Lo que es seguro es que el SMI de este año no tributará, ya que Trabajo ha consensuado con Hacienda que la subida quede nuevamente exenta, según confirmó el secretario de Estado de Trabajo.
Hacienda se había mostrado abierta a analizar la actualización de la deducción vigente en el IRPF para adaptarla a la subida del salario mínimo de este año.
De momento, el SMI ha arrancado 2026 en 1.184 euros al mes, la misma cuantía con la que acabó 2025.
El Gobierno aprobó en febrero de 2025 subir el SMI un 4,4%, hasta los 1.184 euros, un incremento de 50 euros respecto a 2024. Este aumento se pactó únicamente con CCOO y UGT, sin apoyo empresarial, por quinto año consecutivo.
La última vez que CEOE y Cepyme respaldaron una subida del SMI fue en 2020, cuando pasó de 900 a 950 euros.
Trabajo no está obligado a negociar el incremento del SMI, sólo a realizar consultas, aunque suele buscar acuerdos con sindicatos y empresarios.