Agentes de Policía Nacional, adscritos a la Comisaría Local de Mérida, procedieron la madrugada del pasado 16 de marzo a la detención de dos personas por su presunta implicación en un robo con fuerza en un colegio, imputándoles posteriormente ocho robos con fuerza en interior de vehículos.
La noche del 16 de marzo, sobre la 1:30 h, mientras los indicativos de Seguridad Ciudadana realizaban labores de prevención, observaron a dos individuos que, al percatarse de la presencia policial, aceleraron la marcha y trataron de huir, siendo interceptado uno de ellos en la calle Mario Roso de Luna, muy cerca del Colegio Maximiliano Macías, perdiendo de vista al otro varón.
Los agentes solicitaron apoyo para la búsqueda del segundo implicado y, tras varias batidas por la zona, lo localizaron en la Avenida Antonio Campos Hoyos. Ambas personas eran sobradamente conocidas por los agentes y, tras ser identificadas y registradas, portaban objetos cuya procedencia no pudieron explicar, llegando a admitir “in situ” que habían accedido al Colegio Maximiliano Macías y sustraído material informático.
Los agentes procedieron de inmediato a la detención de los dos hombres por un presunto delito de robo con fuerza en un colegio. Tras la instrucción del atestado policial, fueron puestos a disposición de la Autoridad Judicial esa misma tarde, que decretó su puesta en libertad.
La Brigada Local de Policía Judicial de Mérida continuó la investigación para el total esclarecimiento de los hechos, localizando entre los objetos intervenidos efectos denunciados como robados en el interior de vehículos días antes, en la zona del polígono Nueva Ciudad.
Los investigadores determinaron que existía un mismo patrón en todos los hechos, coincidiendo el modus operandi y la zona geográfica, por lo que procedieron a la imputación de un total de ocho robos con fuerza en interior de vehículo, dos de ellos cometidos la madrugada siguiente a su puesta a disposición judicial por el robo en el colegio.
Los detenidos son dos varones de 34 y 56 años, con numerosos antecedentes policiales, quienes, tras la instrucción del pertinente atestado, fueron nuevamente puestos a disposición de la Autoridad Judicial, que decretó su libertad con cargos.