Los dos principales investigados por la muerte de Juan Carlos Olaya comparecieron este martes de forma presencial ante el juez que instruye la causa en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Herrera del Duque.
Declaraciones ante el juez
En primer lugar declaró la pareja de la víctima, Ana Cristina, que se encuentra en libertad provisional con cargos y que se acogió a su derecho a no declarar. Posteriormente fue el turno de su tío, Marcial, que permanece en prisión provisional y que únicamente respondió a las preguntas de su letrado y del juez, insistiendo en todo momento en su inocencia.
Desde la acusación particular, ejercida por SM Abogados, se señaló que el investigado reconoce haber estado con la víctima el día de los hechos, aunque niega su implicación directa en la muerte. "El día de los hechos reconoce que estuvo con el fallecido, pero sostiene que no lo mató, que lo dejó en el campo y que regresó a su casa", indicaron. La acusación incidió además en que existen contradicciones en su relato, al afirmar que hoy ha manifestado haber regresado al pueblo a una hora distinta de la que indican algunos testigos.
Por su parte, el abogado defensor de Marcial, Enrique González de Vallejo, sostuvo que su cliente no se encontraba en el lugar de los hechos en el momento señalado por el forense. "En esa franja horaria estaba en el pueblo y fue reconocido por varias personas", afirmó. La defensa anunció que solicitará la puesta en libertad, el levantamiento de las medidas cautelares y, en último término, el archivo de la investigación.
La desaparición de Juan Carlos Olaya
Juan Carlos Olaya, vecino de Garlitos y de 46 años, desapareció el 7 de enero de 2024, tras salir a dar un paseo por la sierra acompañado por las dos únicas personas investigadas en la causa. Según las investigaciones, durante ese recorrido se produjo una discusión entre ambos hombres. La mujer se habría alejado del lugar tras escuchar voces y golpes, y únicamente regresó su tío. De aquel paseo solo volvieron los ahora investigados.
La desaparición de Olaya no fue denunciada hasta el 25 de enero, varias semanas después de los hechos, y las batidas efectuadas entonces en la zona no permitieron localizarlo.
El hallazgo del cadáver y la situación procesal
El caso dio un giro en noviembre de 2024, cuando el cadáver fue hallado en un paraje distinto al lugar donde presuntamente perdió la vida, con claros signos de violencia. La autopsia reveló que Juan Carlos Olaya murió a consecuencia de los fuertes golpes recibidos en el pecho y confirmó que el cuerpo fue trasladado y ocultado entre matorrales tras su fallecimiento. Además, vestía una chaqueta que no llevaba el día de su desaparición, un detalle relevante para los investigadores.
Con estas pruebas y tras detectar contradicciones en las versiones ofrecidas, el juez decretó el 26 de febrero de 2025 el ingreso en prisión provisional del tío de la pareja y acordó la libertad con cargos para la mujer. En aquella ocasión, ambos se acogieron también a su derecho a no declarar.
Los dos investigados por la muerte de Juan Carlos Olaya declaran ante el juez