Medellín se prepara para recibir a numerosos visitantes con una nueva propuesta cultural. Ya ha abierto sus puertas la exposición “Necrópolis Tartésica”, una muestra que reúne los hallazgos de la última campaña de excavaciones y que permite acercarse a uno de los capítulos más antiguos y desconocidos de la historia del yacimiento.
La Necrópolis de Medellín es un enclave clave para entender la presencia tartésica en la península. La consejera de Cultura en funciones, Victoria Bazaga, señala que estos hallazgos “nos hacen reflexionar sobre el contacto con el Mediterráneo, la internacionalización de este territorio, y también nos muestran cómo vivían y cómo morían”.
La muestra se articula en tres vitrinas dedicadas a los materiales recuperados en la tumba 25/11, una de las más ricas y mejor conservadas. La primera exhibe el ajuar hallado sobre la fosa. Según la directora de la excavación, Ana María Rabazo, “aparecieron placas de marfil pertenecientes posiblemente a mobiliario, piezas de bronce, de hierro y una pieza de oro, un colgante que aún no sabemos si está conectada porque apareció in situ dentro de la tumba”.

La segunda vitrina está dedicada a los platos utilizados en los banquetes post mortem, y la tercera muestra restos de árboles procedentes de las inhumaciones, que permitirán determinar la especie, la edad y el paleoambiente del entorno. También se exponen dos molares, uno recreado para su correcta datación.
Como novedad, el equipo destaca el hallazgo de inhumaciones junto a las cremaciones, un descubrimiento que abre nuevas vías de estudio sobre los rituales funerarios tartésicos. El proyecto entra ahora en su segundo año de desarrollo y continuará hasta 2028. Bazaga recuerda que “tenemos la obligación de excavar, investigar y difundir, pero también de conservar”.
La exposición se aloja en una vivienda del siglo XVII, un espacio especialmente significativo para Medellín. Su alcalde, Rafael Mateo, afirma que la apertura de esta muestra es “un sueño” para el municipio y anuncia un régimen de visitas de mañana y tarde para facilitar la afluencia del público.
Las visitas estarán disponibles hasta mediados de mayo, y el Ayuntamiento confía en que sean solo las primeras de muchas en un proyecto que aspira a consolidar a Medellín como uno de los referentes arqueológicos del suroeste peninsular.