20 Abril 2026, 13:00
Actualizado 20 Abril 2026, 13:00

La inteligencia artificial puede convertirse en una aliada clave para detectar antes el cáncer de piel, gracias a un modelo capaz de analizar la imagen de una mancha cutánea y determinar, con alta precisión, si puede tratarse de un melanoma.

Se trata de un modelo predictivo de inteligencia artificial desarrollado por investigadores de la Universidad de Extremadura, que incorpora un sistema de aprendizaje federado. Esta tecnología permite preservar la privacidad de las imágenes clínicas de los pacientes, ya que los datos personales nunca se comparten entre centros.
Según explica Sergio Laso, investigador de la UEx, “cada hospital trabaja únicamente con las imágenes de sus propios pacientes y lo que se comparte es solo la información que el sistema ha aprendido”.

En la práctica, cada hospital entrena su propio modelo local, sin necesidad de intercambiar imágenes. Tal y como detalla Juan Luis Herrera, también investigador de la Universidad de Extremadura, “cada hospital comparte únicamente datos matemáticos, no las imágenes como tal; toda esa información se envía a un punto centralizado donde los distintos modelos convergen en un modelo global que aprende de todos”.

La herramienta permite subir una fotografía de una mancha en la piel a la plataforma y obtener un porcentaje de probabilidad que indica si se trata o no de un melanoma. Este primer análisis puede resultar fundamental para acelerar los procesos de cribado y triaje, en una enfermedad en la que la detección precoz es decisiva. “Al poder realizar un análisis inicial, se puede ganar mucho tiempo en el proceso asistencial”, subrayan los investigadores.

El proyecto nació como un trabajo de fin de grado en la Escuela Politécnica y ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta con resultados comparables a los sistemas tradicionales de análisis de imágenes médicas.

El siguiente paso será la validación del prototipo con profesionales sanitarios, con el objetivo de que en el futuro pueda utilizarse como herramienta de apoyo en los hospitales. Los investigadores insisten en que el sistema no sustituye al personal médico, pero sí puede ayudar a optimizar recursos, reducir tiempos de espera y mejorar la detección temprana de uno de los cánceres de piel más agresivos.