21 Noviembre 2021, 18:00
Actualizado 21 Noviembre 2021, 21:03

Según numerosas investigaciones, estudiar música, sobre todo a una edad temprana, mejora la inteligencia del menor. La razón, que cuando se toca un instrumento y se lee la música en una partitura se ponen a funcionar de manera conjunta los sentidos del oído, el tacto, y la vista junto con la psicomotricidad. 

"Es una herramienta que estimula de manera precoz todas nuestras actividades cognitivas superiores: la atención, la memoria, el lenguaje", explica Silvia Núñez, especialista en Neurociencia de la Música. Por eso, Silvia no tiene duda: "El mejor regalo que le puede hacer un padre o una madre a su hijo es educarlos en la música".

Niño tocando la trompeta en una audición de la Escuela Municipal de Música de Bienvenida
Alumno tocando el clarinete en una audición de la Escuela Municipal de Música de Bienvenida | Edu Iglesias

Además, cultiva la disciplina y la capacidad para organizarse. También les enseña otros valores, como aprender a escuchar al otro: "Te ayuda no solo a escuchar, si no a esperar, a valorar el silencio; se trata de una educación integral a nivel cognitivo, físico y emocional", concluye Núñez. Virtudes a las que, si la música se practica en grupos o bandas, se añaden la del compañerismo y la sociabilidad.

"Te ayuda no solo a escuchar, si no a esperar, a valorar el silencio; se trata de una educación integral a nivel cognitivo, físico y emocional"

Y por si eso fuera poco, la música es uno de los mejores remedios contra el estrés porque contribuye a disminuir los niveles de cortisol, también conocida como la “hormona del estrés”. Y esa es una ventaja para todos...
 

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