Un año después del asesinato de la educadora social María Belén Cortés Flor, compañeros y entidades del ámbito social han rendido homenaje a su memoria en Badajoz con una emotiva acción simbólica.
La conmemoración ha incluido una performance en la plaza, en la que los participantes han llevado máscaras blancas para representar la invisibilidad que, según destacan, a menudo sufre el sector de los trabajadores sociales. Además, se ha guardado un minuto de silencio y se ha leído un manifiesto en memoria de la educadora.

Los profesionales del ámbito social presentes han explicado que, aunque en este último año se han producido algunos avances en materia de seguridad y reconocimiento del sector, aún queda mucho camino por recorrer para garantizar la protección de quienes desempeñan estas labores.