SOCIEDAD

La Virgen de la Soledad recorre Badajoz por primera vez como Alcaldesa Perpetua

La imagen recibió el bastón de mando de manos del alcalde, Ignacio Gragera, antes de recorrer las calles de la ciudad hasta su ermita acompañada por la Banda Municipal de Música

Badajoz

Canal Extremadura La Virgen de la Soledad recibe el bastón de mando del alcalde Ignacio Gragera

15 Septiembre 2026, 18:31 | Actualizado 15 Septiembre 2026, 21:44

La Virgen de la Soledad ha recorrido este martes las calles de Badajoz por primera vez como Alcaldesa Perpetua y Honorífica de la ciudad, tras su nombramiento por parte del Pleno del Ayuntamiento.

Los actos han comenzado a las 19.00 horas en la Santa Iglesia Catedral de San Juan Bautista, donde se ha celebrado una misa previa a la procesión. Al término de la ceremonia, el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, ha hecho entrega a la imagen del bastón de mando que simboliza su condición de alcaldesa perpetua antes de iniciar el recorrido de regreso a su ermita.

La Virgen de la Soledad ha salido bajo palio, portada por los costaleros de la hermandad, en una jornada marcada por la devoción de numerosos fieles y vecinos que han acompañado a la patrona durante su recorrido por el centro de la ciudad.

Recorrido por el centro de la ciudad

La procesión ha partido desde la Puerta de San Juan de la Catedral y continúa por la plaza de España, el Palacio Municipal, la calle Obispo San Juan de Ribera, la avenida Juan Carlos I, Menacho, la plaza López de Ayala, la calle Francisco Pizarro y la plaza de la Soledad, hasta concluir en la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad.

Durante el trayecto, la imagen está acompañada por la Banda Municipal de Música de Badajoz, que ha puesto el acompañamiento musical a una cita histórica para la ciudad y para la hermandad.

Una devoción con más de tres siglos de historia

La devoción a Nuestra Señora de la Soledad se remonta a 1660, cuando el Duque de San Germán promovió el encargo de una imagen que finalmente fue realizada en Nápoles. Cuatro años después, en 1664, Juan Martín Ruano y otros once caballeros pacenses solicitaron al entonces obispo de Badajoz la constitución formal de la cofradía.

Las primeras constituciones de la hermandad ya recogían la voluntad de sus fundadores de mantener y promover el culto a la Virgen, una devoción que ha perdurado durante más de tres siglos y que continúa siendo una de las manifestaciones religiosas más arraigadas de la ciudad.