ARTE
Beatriz Castela invita a cuestionar cómo vemos y comprendemos las imágenes en su nueva exposición
“ERROR 422”, abierta hasta el 21 de noviembre en Cáceres, reflexiona sobre la percepción, la tecnología y el pensamiento crítico a través de pintura, dibujo, escultura e instalación
DIPUTACIÓN DE CÁCERES Beatriz Castela invita a cuestionar cómo vemos y comprendemos las imágenes en su nueva exposición
En la Sala de Arte El Brocense, la artista extremeña Beatriz Castela explora, a través de pintura, dibujo, escultura e instalación, los límites de la percepción en un mundo cada vez más tecnológico.
¿Y si reconocer una imagen no fuera lo mismo que comprenderla? “Mirar no siempre significa ver, y reconocer lo que tenemos delante no implica necesariamente comprenderlo, y en un mundo en el que las imágenes nos rodean, circulan a toda velocidad y forman parte de un universo cada vez más tecnológico, detenerse a observar se convierte también en una forma de pensamiento crítico”. Así ha invitado la vicepresidenta primera de Territorio, Igualdad y Cultura de la Diputación de Cáceres, Esther Gutiérrez, a visitar la nueva exposición que se ha inaugurado en la Sala de Arte El Brocense, en Cáceres, la muestra titulada “ERROR 422”, de la artista extremeña Beatriz Castela.
Una reflexión sobre la percepción en la era tecnológica
A través de la pintura, el dibujo, la escultura y la instalación, Castela propone una reflexión sobre “cómo percibimos e interpretamos las imágenes, cómo construimos significados y hasta qué punto somos capaces de distinguir entre lo que vemos y los procesos que hay detrás de ello”.
El título de la muestra remite a un código informático que identifica una petición cuya estructura se reconoce, pero cuyo contenido no puede procesarse, una idea que la artista traslada al terreno de la percepción para cuestionar la manera de relacionarse con las imágenes en una sociedad en la que los lenguajes tecnológicos forman parte del imaginario visual.
“La exposición lleva por título ERROR 422 haciendo alusión a esos errores informáticos donde el sistema reconoce la información, pero no puede procesarla, por lo que he querido trabajar en cómo procesamos hoy las imágenes o cómo las entendemos en un universo tan tecnológico como al que nos estamos enfrentando”, explica Beatriz Castela.
De este modo, sus obras exploran las relaciones entre imagen e información, gesto y automatismo, percepción e interpretación, porque, como plantea la artista, la apariencia no siempre revela cómo se ha construido una imagen y, en ocasiones, aquello que parece generado por un algoritmo es fruto de un proceso manual.
El arte como herramienta para el pensamiento crítico
Durante la inauguración, Esther Gutiérrez ha destacado el papel del arte como herramienta para fomentar el pensamiento crítico y ha animado a la ciudadanía a recorrer la exposición y dejarse interpelar por sus propuestas.
“Estoy totalmente convencida de que el arte fomenta el sentido crítico y, en momentos tan complicados, debemos pararnos más a observar y no solo mirar, pararnos a analizar, y esta exposición va a ayudar a ello”. Gutiérrez ha invitado a acercarse a la Sala El Brocense porque, “una vez que salgamos de aquí nos iremos con otras preguntas, a lo mejor no con respuestas, pero sí con preguntas que nos sacarán de nuestra zona de confort”.
La exposición ERROR 422 podrá visitarse del 23 de octubre al 21 de noviembre de 2026, en la Sala de Arte El Brocense, en Cáceres. La entrada es libre.
Una trayectoria consolidada en el arte contemporáneo
Beatriz Castela (Cáceres, 1985) es artista visual y doctora en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, donde ejerce como profesora del Grado en Bellas Artes e investigadora en el Instituto de Arte y Tecnología de la Animación ATA.
Su trabajo se centra en el análisis de la percepción y en las relaciones que se establecen entre la obra y el espectador. A través de instalaciones, escultura, pintura, obra gráfica y nuevos medios, investiga cuestiones relacionadas con lo intangible, lo virtual y lo efímero, características de la sociedad actual.
Su obra ha podido verse en museos, centros de arte e instituciones nacionales e internacionales, entre ellos el Museo Vostell Malpartida, el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC), el Museo de Cáceres, el Centro del Carmen de Valencia y el Museo de Évora, en Portugal, así como en espacios culturales de Colombia, Cuba y Corea del Sur.
Entre sus exposiciones individuales más recientes figuran “Panorama”, en Nexo990 (2024); “Automatismos”, en el Museo Pérez Comendador-Leroux (2024) y la Sala Tragaluz (2023); y “Bit, bit, bit”, en la Galería Fúcares (2020). Su obra forma parte, además, de colecciones como las del MEIAC, el Museo de Cáceres, el Museo Pérez Comendador-Leroux y la propia Diputación de Cáceres.