Cáceres despide a la Virgen de la Montaña en su multitudinaria subida al Santuario
Miles de fieles acompañan a la patrona en su regreso a la Sierra de la Mosca en una jornada marcada por la devoción, la emoción y la tradición
Como cada primer domingo de mayo y doce días después de su bajada a la ciudad, la Virgen de la Montaña ha regresado este domingo a su Santuario desde la Concatedral de Santa María. Una cita profundamente arraigada en Cáceres que, coincidiendo con la celebración del Día de la Madre, ha vuelto a congregar a miles de fieles.
Desde primeras horas de la mañana, los cacereños han madrugado para acompañar a la patrona en su recorrido desde el casco histórico hasta la cima de la montaña. El ascenso, de varios kilómetros, se ha desarrollado en un ambiente cargado de emoción, fervor popular y música, entre vítores, cánticos y aplausos dedicados a la conocida cariñosamente como la cacereña bonita.
La imagen ha avanzado arropada por ramos de flores, símbolo del cariño y la devoción que los vecinos profesan a la Virgen. Una tradición que se transmite de generación en generación y que convierte esta jornada en una de las más señaladas del calendario religioso y festivo de la ciudad.

Tampoco han faltado los bailes y los cantes ofrecidos a la Virgen durante el trayecto, ni los momentos en los que los fieles han podido cargarla al hombro, uno de los instantes más especiales para muchos cacereños.
La emoción ha sido especialmente visible en el tramo final, cuando la imagen se acercaba a su Santuario. Tras doce días en la ciudad, la despedida vuelve a dejar sentimientos encontrados entre los devotos, con el corazón encogido por verla partir, pero con la satisfacción de haber cumplido, un año más, con una tradición muy querida.
Con la llegada de la Virgen de la Montaña a su trono en el Santuario, Cáceres cierra una jornada en la que la fe, la historia y la convivencia han vuelto a encontrarse.


