El Gran Teatro de Cáceres se llenó anoche para disfrutar del Concierto de Año Nuevo de la European Sinfónica Orquesta, un espectáculo que combinó música clásica y ballet y que reunió a público de todas las edades con un repertorio inspirado en los grandes conciertos europeos.
Polcas, valses y la presencia de una compañía de ballet con seis bailarines de gran nivel hicieron que la velada fuera única, tal y como destacó su director, José Escandell.
Los asistentes coincidieron en que vivir un concierto así en la ciudad era algo realmente especial. “Con el arte, con la música, es una de las esperanzas que tiene el mundo”, afirmó Escandell, mientras el público aseguraba que oportunidades como esta son muy escasas en Cáceres y que el espectáculo había superado todas las expectativas.

Para muchos, la experiencia fue como cumplir un sueño: sentirse por unas horas en Viena. “Siempre había tenido la curiosidad y las ganas de ir al concierto de Año Nuevo en Viena y no hemos podido. Estamos de vacaciones aquí, lo vimos anunciado y aprovechamos”, comentaba una asistente.
La orquesta ofreció lo mejor de sí en cada compás, con músicos jóvenes, entregados y llenos de profesionalidad, en un concierto que resonó con música, ballet y emociones en cada rincón del teatro.