COMIC Y MEMORIA HISTORICA
De «Persépolis» a «Aram o armenio»: vamos a dibujar la herida
Los cómics cuentan guerras y tragedias en viñetas. «Historietas e historias» recorre cinco institutos de Cáceres con esa misma idea, dar voz a las víctimas, desde los docentes a los refugiados.
Cedida Cartel de la exposición
Cuarenta y tres muertos. Cuarenta y siete heridos graves. Una estación, la de Jesús, en Valencia, el 3 de julio de 2006, cinco días antes de que llegara el Papa. Luego llegaron la maniobra de instituciones y medios para que la tragedia no manchara la visita. No fuera a ser. Lo contó un cómic. Se llama El día 3 y lo firman Cristina Durán (dibujo), Miguel Ángel Giner Bou (guion y color) y la periodista Laura Ballester (guion), que había investigado el caso antes en un libro. Siete capítulos y un epílogo, de 2006 a 2016, que huyen de lo explícito y se quedan en lo que duele sin enseñarlo. Se publicó en 2018 y ganó el Premio Nacional del Cómic 2019. Un jurado premió, ojo, una crónica periodística. Porque con el cómic también se ha hecho periodismo.
Más al norte, en Ferrol, nació en 1981 Abel Alves, que volvió de Uruguay queriendo contar el genocidio armenio de 1915 en gallego. Aram o armenio sigue a un campesino que intenta rescatar a su sobrina Tamar, capturada por soldados turcos camino de las caravanas de la muerte. Es ficción sobre hechos reales y es la primera historieta del genocidio armenio en España.
Podemos nombrar también a Sarah Glidden, estadounidense y judía, que se apuntó a una excursión Birthright por Israel después de discutir con su madre. Iba a buscar hechos que le dieran la razón. Volvió con preguntas. En How to Understand Israel in 60 Days or Less (2010) se escapa del itinerario guiado para asomarse a Cisjordania, y lo cuenta a acuarela y sin aspavientos.
Amamos a Marjane Satrapi, que dibujó en blanco y negro una niñez en Teherán entre la revolución y el exilio, y que murió de pena (se murió de pena) en junio a los 56 años. Joe Sacco, de quien ella dijo que lo admiraba y que convirtió el periodismo en viñetas. Jacques Tardi, que dibujó la guerra de trincheras y el cautiverio de su padre en un stalag sin una pizca de épica. Art Spiegelman y sus ratones para hablar de la vida en un campo de concentración nazi. Todo lo que el cómic aprendió de ellos cabe en una frase: la memoria no se explica, se enseña entre una viñeta y la siguiente y lo importante, como en todos los cómics, es el espacio que hay entre ellas.
Historietas e historias, la exposición de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica «José González Barrero», de Zafra, recoge muchas de estas obras. Once paneles ordenados por quién sufrió (mujeres, personas combatientes -sí, también hay mujeres-, refugiadas o perseguidas por razón de religión…), que empezó este recorrido por la provincia de Cáceres los días 22 y 23 de octubre de 2026 en el Complejo San Francisco y sigue en Hervás, Caminomorisco, Hoyos, Coria y Trujillo.