Extremadura
25 Marzo 2023, 18:48
Actualizado 25 Marzo 2023, 18:48

"Extremeños ya es hora de levantarnos como ya hicieron los campesinos ocupando los campos, los comandos por la plaza ya se van organizando reclamando como Día de Extremadura el 25 de marzo", canta el grupo punk cacereño 'Kalerizo' en su tema 'Extremadura explota'. "Intentamos con nuestras letras y nuestras canciones concienciar y dar un poco de mensaje social para que la gente sea consciente de la verdadera realidad", explica Mario Márquez, voz de la banda.

El espíritu del 25 de marzo cala, especialmente, en los más jóvenes. Inspira canciones, obras de teatro, documentales... La Extremadura resignada, la del señorito y la desmemoria va dando paso a una nueva generación que reivindica esta fecha como símbolo de la dignidad de un pueblo. "Y reclamamos que ese día sea el verdadero Día de Extremadura y no el que eligió Ibarra", sentencia el cantante de 'Kalerizo'.

El recuerdo del 25 de marzo rompe de un plumazo el tópico de la mansedumbre del pueblo extremeño

Aquel día de 1936, Extremadura tomó la voz y la palabra. Cansados de pasar hambre, de esperar, de promesas incumplidas, 80.000 jornaleros sin tierra ocuparon todos a una y de forma pacífica las 3.000 fincas más grandes de la región. Aquella revolución campesina llamó la atención de historiadores, periodistas internacionales y poetas. La Barraca de Lorca recorrió la región y aquí escribió Miguel Hernández 'El Niño Yuntero'.

"El recuerdo del 25 de marzo rompe de un plumazo el tópico de la mansedumbre del pueblo extremeño y demuestra la capacidad de organización histórica que ha tenido el campesinado de la región", afirma el historiador Sergio Riesco. "Es ilusionante que sea esa generación de los nietos la que está removiendo el pasado, intentando entender de dónde se viene: de una dictadura muy dura y represiva que, además, acabó con las ansias de esperanza y el deseo de que las cosas fueran de otra manera a través de una reforma agraria".

La venganza de los señoritos fue la represión brutal

Sin embargo, el acontecimiento más importante de nuestra historia reciente fue enterrado bajo una gran montaña de muertos. Escondido por el miedo y la represión durante años. Extremadura pagó cara aquella revolución campesina. Cuando los santos dejaron de ser inocentes, los mataron. "La venganza de los señoritos fue la represión brutal. La represión de decena de miles de personas, los asesinatos en masa en Badajoz y en otras muchas matanzas y lo que vino después. Después vinieron años de oprobio, después vinieron Los Santos Inocentes", se lamenta Manuel Cañada de la Asociación 25 de Marzo.

“El latifundio es un mar interior”, dice Saramago en 'Levantados del Suelo'. Un mar de encinas y un mar de injusticias. "El problema que ha existido en Extremadura es el del desigual reparto de la tierra. Es una de las fuentes más importantes de problemas que ha habido a lo largo de la historia de Extremadura, un problema que llega prácticamente hasta nuestros días", asegura Ángel Hernández, codirector del documental 'Hambre de Tierra' que se ha estrenado en Valdencín (Cáceres) con motivo de los actos programados para celebrar el aniversario del levantamiento campesino.

Es la dura herencia de La Mesta, la lucha del surco contra la hierba, el labrador frente al amo... El presente en el pasado.