El Ministerio de Agricultura ha aprobado una orden para organizar y concretar las reparaciones en caminos rurales e infraestructuras de riego dañados por las borrascas que afectaron a Extremadura y Andalucía desde comienzos de año. La norma fija cómo los ayuntamientos y las comunidades de regantes deben comunicar esos daños, quién debe verificarlos y qué criterios se seguirán para priorizar las obras que hará la empresa TRAGSA. El plazo para enviar esos datos acaba el 15 de abril.
La orden del Ministerio de Agricultura, publicada en el BOE, detalla el procedimiento para reparar caminos rurales de uso público e infraestructuras de riego dañados por las borrascas registradas entre el 1 de enero y el 20 de febrero. Las actuaciones serán ejecutadas por la empresa pública TRAGSA.
Las Subdelegaciones del Gobierno elaborarán las propuestas de caminos afectados con la información aportada por diputaciones y ayuntamientos, mientras que las comunidades de regantes deberán comunicar sus daños directamente a través de la sede electrónica del Ministerio. El plazo para enviar estas comunicaciones termina el 15 de abril.
Tras recibir la información, el Ministerio verificará los daños y determinará qué obras son necesarias y hasta dónde podrán realizarse. Las prioridades se fijarán en función de la urgencia para mantener la actividad agrícola, del número de explotaciones beneficiadas y de la rapidez de ejecución.