Las obras de rehabilitación integral del Castillo de Hornachos han dado comienzo, marcando un hito en la conservación del patrimonio histórico de la comarca. La intervención, destinada a reforzar el valor patrimonial y turístico del enclave, ha requerido la participación de operarios tanto por tierra como por aire, debido a la complejidad del terreno y del propio recinto fortificado.
El Castillo de Hornachos, situado en lo alto de la Sierra Grande, es una de las construcciones defensivas más singulares de la región. Los árabes comenzaron su edificación en el año 711, convirtiéndolo en un punto estratégico que llegaría a ser frontera entre los reinos taifas de Badajoz y Toledo. Su historia está profundamente marcada por el enfrentamiento y la convivencia entre la cultura islámica y la cristiana.
Tal como recuerda Antonio María Sánchez, del Centro de Interpretación Sierra Grande de Hornachos, “en Hornachos hubo una de las comunidades árabes más duraderas de la Península Ibérica”, un legado que se refleja en la arquitectura y en la memoria histórica del municipio.
Con el inicio de esta rehabilitación, se abre una nueva etapa para un monumento que aspira a convertirse en un atractivo cultural y turístico de primer nivel, fortaleciendo la identidad histórica del territorio.