El Ministerio de Consumo avanzará en su estrategia contra la obesidad infantil con una nueva medida: prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. Además, si estos productos contienen niveles excesivos de cafeína, tampoco podrán venderse a menores de 18 años. La mayoría de madres y padres se muestra favorable a esta regulación.
Las bebidas energéticas llevan más de 20 años en el mercado y, desde entonces, han tenido detractores. Pese a ello, su consumo ha crecido especialmente entre los jóvenes. Con esta prohibición, Consumo pretende reforzar la lucha contra los productos insanos que pueden desencadenar problemas graves de salud como obesidad, diabetes y trastornos relacionados con la salud mental.
La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) recuerda que 8 de cada 10 personas apoyan medidas y educación en hábitos nutricionales saludables, una tendencia que se replica especialmente entre padres y madres, que aplauden la iniciativa del Ministerio.
Los efectos nocivos de estas bebidas están ampliamente documentados: contienen grandes cantidades de azúcar y cafeína, además de componentes estimulantes como taurina o L‑carnitina. Entre los riesgos más señalados se encuentran el aumento de la obesidad infantil, la diabetes, problemas neurofisiológicos como hiperactividad, arritmias, taquicardias, además de trastornos del sueño y de la concentración.
Con esta nueva medida, Consumo busca frenar unos hábitos que afectan de forma directa a la salud de niños y adolescentes, reforzando la prevención a través de la regulación.