ALIMENTACIÓN
El calor cambia la cesta de la compra: más agua, helados y comidas frescas
Las altas temperaturas disparan el consumo de productos refrescantes y reducen la demanda de platos que requieren largas horas de cocina
Las altas temperaturas no solo alteran el sueño o la rutina diaria, también transforman los hábitos de consumo. Con el calor sofocante de las últimas semanas, la cesta de la compra se adapta a las necesidades del verano y los supermercados registran un aumento de las ventas de productos refrescantes como agua, helados, refrescos o ensaladas preparadas.
Cuando los termómetros se disparan, los consumidores buscan opciones que ayuden a combatir el calor y favorezcan una hidratación constante. De hecho, durante la última ola de calor, las ventas de agua embotellada aumentaron cerca de un 9% respecto al mismo periodo del año anterior. También crecieron las compras de refrescos, un 6,5% más, mientras que los helados registraron un incremento en torno al 11%.
Pero los cambios no solo se producen en las bebidas o los productos más veraniegos. Las elevadas temperaturas también modifican la forma de cocinar y de alimentarse. El consumo de legumbres, arroces, pastas y otros platos asociados a elaboraciones más largas tiende a descender, ya que muchas familias optan por evitar los fogones y el exceso de calor en la cocina. En su lugar, ganan protagonismo las comidas refrigeradas, las ensaladas, los productos listos para consumir y las alternativas más ligeras, rápidas y frescas.
Los expertos explican que esta evolución responde también a una reacción natural del organismo. Cuando el calor es intenso, el cuerpo reduce el apetito y prioriza la regulación de la temperatura frente a los procesos digestivos, lo que favorece la elección de alimentos más frescos y fáciles de consumir.


