AGRICULTURA
El calor extremo daña la cosecha de melón y sandía en Extremadura
Las altas temperaturas han provocado pérdidas en explotaciones como las de Valdehornillos, donde aparecen frutas quemadas, rajadas
El calor extremo registrado en las últimas semanas está pasando factura al campo extremeño y compromete parte de la campaña de melón y sandía. Las elevadas temperaturas han afectado directamente al estado de las frutas, reduciendo su calidad y, en muchos casos, inutilizándolas para su venta.

Rey Sotolongo / Europa Press
En fincas de Extremadura, como ocurre en la localidad de Valdehornillos, ya se observan los efectos del calor en la producción. Numerosas piezas presentan quemaduras por el sol, grietas y deformaciones que las dejan fuera del mercado.
Pérdidas y preocupación en el sector
Este escenario supone un nuevo golpe para los agricultores, que ya afrontaban la campaña con incertidumbre. Las pérdidas económicas derivadas de estas incidencias aumentan la preocupación en el sector, que teme que las condiciones climáticas sigan afectando a la producción en las próximas semanas.
El impacto del calor extremo no solo reduce el volumen de fruta comercializable, sino que también pone en cuestión la rentabilidad de las explotaciones en un contexto de creciente variabilidad climática.


