El campo extremeño aplaude la compensación europea al sobrecoste energético

La Unión Europea abre la puerta a ayudas directas para el gasóleo agrícola y los fertilizantes

Extremadura
José Ramón Álvaro González

La Comisión Europea permitirá a los Estados miembros compensar hasta el 70 % del incremento de los costes energéticos a los sectores más afectados por la actual coyuntura internacional, entre ellos el transporte y el campo. En el caso de Extremadura, las ayudas se centrarán especialmente en el gasóleo agrícola y los fertilizantes, dos de los insumos que más han encarecido en los últimos meses.

La decisión llega tras más de dos meses de subidas continuadas de precios. Según las organizaciones agrarias, desde el pasado 28 de febrero el gasóleo agrícola ha aumentado más de un 47 %, pasando de los 0,85 euros por litro a situarse en torno a 1,20 euros. A ello se suma el fuerte encarecimiento de los fertilizantes, con subidas cercanas al 40 %, desde los 450 euros por tonelada hasta alcanzar los 630, una presión adicional derivada del contexto geopolítico internacional.

Con este nuevo marco, los gobiernos nacional y autonómico podrán activar ayudas directas tanto al gasóleo agrícola como a los fertilizantes, siguiendo la línea de otros mecanismos excepcionales puestos en marcha en crisis anteriores, como la provocada por la guerra de Ucrania. Una posibilidad que cuenta con el respaldo de la organización agraria mayoritaria, APAG-Asaja, y que ahora deberá concretarse en función de si las administraciones deciden asumir y aplicar estas compensaciones.

Desde Bruselas se subraya que la medida está pensada, principalmente, para proteger a las pequeñas explotaciones, las más vulnerables ante el alza de los costes. El instrumento permitirá comparar los precios actuales con referencias históricas y aplicar la ayuda al consumo real o más reciente de cada agricultor. Además, se contempla una vía rápida que posibilita conceder hasta 50.000 euros por beneficiario sin una justificación detallada del consumo, siempre que el Estado miembro opte por este sistema.

Las ayudas tendrán carácter provisional y estarán vigentes hasta finales de año, aunque la Comisión Europea no descarta ampliarlas o modificarlas si la situación económica lo requiere.

En Extremadura, el impacto de estos incrementos ya se deja notar de forma clara. El alza de los costes ha reducido de manera significativa los márgenes de los agricultores y está influyendo en decisiones clave como la siembra, las rotaciones de cultivo o la superficie finalmente trabajada. Por ello, el sector valora de forma positiva una medida que puede aliviar, al menos parcialmente, la presión económica sobre las explotaciones en un escenario todavía marcado por la incertidumbre.