Entrada principal de la sede del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) prevé emitir este verano el informe preceptivo sobre la solicitud para ampliar la autorización de explotación de Almaraz I y II hasta 2030. Su presidente, Juan Carlos Lentijo, explicó que los equipos técnicos ya trabajan en la evaluación y que el cumplimiento del calendario dependerá de que el titular aporte toda la documentación requerida antes del 18 de febrero.
El informe del CSN será obligatorio y vinculante, tanto si avala la prórroga con condiciones como si la deniega. En estos momentos, el calendario oficial establece que Almaraz I debe cerrar el 1 de noviembre de 2027, y un año antes la empresa propietaria debe comunicar su intención de cesar la actividad, algo que también exige un informe del regulador.
Lentijo planteó tres posibles escenarios: que la central reciba la prórroga; que no la reciba; o que se conceda después del 1 de noviembre, lo que obligaría al CSN a retomar el informe sobre el cese. En este último caso, advirtió de que el organismo podría tener dificultades si no cuenta con al menos un año para analizar la información.
El CSN necesita emitir su informe con un mínimo de dos meses de antelación a la fecha de cierre, aunque Lentijo cree que este proceso sería “más ágil” por tratarse de una extensión de entre dos y tres años, y no de una década. El análisis se centrará en verificar que los programas ya evaluados siguen siendo suficientemente solventes para el periodo adicional.
En cuanto al debate político sobre el futuro de Almaraz, Lentijo insistió en la absoluta independencia del organismo: “Nuestro trabajo se centra exclusivamente en la seguridad nuclear y la protección radiológica”. No obstante, reconoció que una eventual prórroga tendría un impacto relevante en el calendario nuclear, pudiendo solapar varios procesos de desmantelamiento que debería coordinar Enresa.
El CSN también ultima sus informes sobre el apagón del 28 de abril de 2025, que no tuvo impacto en la seguridad de las centrales gracias al correcto funcionamiento de los sistemas previstos. Sí se detectaron fallos en comunicaciones, lo que ha llevado al organismo a revisar sus protocolos para situaciones que afecten simultáneamente a varias instalaciones.
De cara a 2026, el regulador prevé emitir informes sobre instalaciones de protonterapia del SNS, el almacén temporal de residuos de Vandellós I y la fábrica de combustible de Juzbado, además de aprobar once nuevas instrucciones en materia de protección radiológica. España acogerá también importantes reuniones internacionales de reguladores nucleares.