20 Enero 2026, 13:00
Actualizado 20 Enero 2026, 13:00

En esos dos trenes viajaba un extremeño que ha sobrevivido al accidente. Es de Villafranca pero vive en Madrid y junto a su pareja habían ido a pasar el fin de semana a Málaga. Al regresar a la capital, viajaban en el vagón seis del tren que descarriló y fue testigo directo del horror que se desató en Adamuz. Los compañeros de Conexión Extremadura han hablado con él. Sin apenas dormir desde el accidente, Pedro Santiago atendía a los compañeros del programa de la tarde de esta casa, el primer medio con el que hablaba.

“Bastante nervioso… dormir no puedo; me he tomado algo porque no podía hablar con vosotros. Será terminar con vosotros e irme a la cama.”

Pedro relata que lo que notaron en un primer momento fue la sensación de que el tren estaba frenando —iba en el sexto vagón del Iryo— y luego empezaron a bascular.

“Mi vagón empezó a bascular hacia un lado y otro, y en un momento era brutal y se cayeron las maletas.”

Y el cristal del asiento que tenía delante explotó.

“Explotó uno de los cristales, justo donde estaba sentado, en la parte delantera, y falleció una chica.”

Pero todavía no eran conscientes de lo que había sucedido hasta que su pareja, que es médica, y otra viajera se asomaron por la ventanilla. Supieron la magnitud de lo sucedido. Escucharon llamadas pidiendo ayuda, acudieron los pasajeros que eran sanitarios y el resto les facilitaban lo que necesitaban.

“Les dábamos abrigos porque tenían frío, llamábamos a sus familiares y acudieron coches particulares de vecinos de la zona y se fueron llevando a las personas heridas… pero el espectáculo era dantesco.”

Tampoco imaginaban Pedro y el resto de viajeros que había otro tren implicado en el accidente. Una vez que ha visto lo que ha sucedido, lo que intenta es recuperarse del impacto y dar las gracias por estar a salvo junto con su pareja.