TEATRO

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida arranca con la fuerza de Spartacus

Danza, teatro y música se unen en una apertura inédita inspirada en el gladiador que desafió a Roma

Extremadura
1 Julio 2026, 13:39 | Actualizado 1 Julio 2026, 14:39

Mérida vuelve a prepararse para vivir la magia del teatro clásico con el inicio de la 72ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico, que comenzará este viernes con el espectáculo Spartacus.

La compañía encargada de la representación ya se encuentra en la ciudad y ha presentado este miércoles la propuesta ante los medios. Se trata de un montaje multidisciplinar que combina danza, teatro, música y narración oral, con el actor Miguel Ángel Muñoz como hilo conductor del espectáculo.

Una apertura inédita

Por primera vez en su historia, el certamen emeritense se inaugura con una producción internacional de ballet, una apuesta que refuerza la vocación innovadora del festival sin renunciar a los referentes clásicos.

La obra está inspirada en la figura histórica de Espartaco, el gladiador que lideró la gran rebelión de los esclavos contra Roma, y propone una visión escénica contemporánea de su legado.

Un viaje entre memoria y emoción

Spartacus sitúa al espectador en los últimos instantes de vida del legendario esclavo rebelde. Herido tras la batalla final, Espartaco contempla su existencia mientras los recuerdos y las emociones se confunden con la realidad. Los personajes, acontecimientos y conflictos que marcaron su destino aparecen ante él como visiones que cobran vida a través del ballet.

La música refuerza esta doble dimensión del relato. Las composiciones originales de Tuti Fernández acompañan el mundo interior del protagonista, mientras las obras sinfónicas de Mussorgsky, Rajmáninov, Saint-Saëns, Borodín y Chaikovski dan forma sonora a sus recuerdos, sueños y fantasmas.

Danza y música construyen así un viaje poético por la memoria de un hombre que, en el umbral de la muerte, revive por última vez el amor, la libertad y la lucha contra Roma.