ECONOMÍA

El Gobierno estudia prorrogar las medidas anticrisis ante el encarecimiento de los carburantes

El Ejecutivo negocia con sindicatos, patronal y sectores afectados qué ayudas mantendrá a partir de octubre, mientras la gasolina alcanza máximos anuales y llenar un depósito supera ya los 100 euros

Extremadura

Canal Extremadura

18 Septiembre 2026, 08:38 | Actualizado 18 Septiembre 2026, 08:50

El Gobierno trabaja en la prórroga de parte de las medidas anticrisis para amortiguar el impacto de la subida de los precios de la energía y los carburantes una vez expire el actual paquete de ayudas, previsto para el próximo 30 de septiembre. La decisión llega después del fuerte aumento del gasóleo y la gasolina, y de las peticiones de sindicatos y sectores económicos para evitar que la subida siga llegando a familias, transportistas y agricultores. 

El Ejecutivo ha iniciado una ronda de contactos con organizaciones sindicales, representantes empresariales y sectores especialmente afectados por el aumento de los precios. Durante una reunión celebrada este jueves, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha confirmado que el Gobierno ya trabaja en medidas destinadas a seguir protegiendo a los hogares y a las actividades más expuestas al incremento de los costes energéticos.

Las conversaciones se centran especialmente en el transporte y el sector agroalimentario, dos actividades con una elevada dependencia del combustible. La preocupación aumenta después de que las últimas subidas hayan neutralizado en apenas dos semanas buena parte de las rebajas fiscales activadas a principios de septiembre para aliviar el coste del repostaje. Es decir, ya no se nota el descuento. 

Los sindicatos han reclamado al Ejecutivo una intervención más decidida para contener el precio de los carburantes y vigilar los márgenes empresariales del sector. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, asegura que "las empresas petroleras de nuestro país se están forrando porque no hay una subida del precio del crudo que tenga relación con la subida de precios".

En la misma línea, el líder de CCOO, Unai Sordo, coincide en que "las empresas están en beneficios históricos, y no puede ser que eso repercuta en el bolsillo de las familias". Además, considera que cualquier rebaja fiscal debe ir acompañada de garantías de que contribuya efectivamente a contener los precios.

Mientras tanto, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) pide cautela. Su presidenta, Inés Oróndiz de Moragas, considera que cualquier extensión de las ayudas debería acompañarse de medidas de ajuste para evitar un repunte adicional de la inflación. Según las previsiones actuales, el índice de precios podría mantenerse por encima del 4 % durante los próximos meses, lo que incrementaría el riesgo de incumplimientos fiscales de cara a 2026 si no se compensa el aumento del gasto público.

Otra de las peticiones sobre la mesa es la recuperación de la denominada excepción ibérica en el ámbito energético para abaratar la factura eléctrica. Sin embargo, las compañías eléctricas sostienen que el actual incremento del precio del gas tiene un impacto mucho menor sobre el recibo de la luz que el registrado durante la crisis energética de hace cuatro años.

Once semanas de subidas

La presión sobre el Gobierno coincide con una escalada continuada de los carburantes. La gasolina suma ya once semanas consecutivas de incrementos y ha alcanzado un nuevo máximo anual. Según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio del litro de gasóleo se sitúa en 1,834 euros, un 2,17 % más que la semana anterior. Por su parte, la gasolina alcanza los 1,866 euros por litro tras encarecerse un 2,88 % en siete días.

La subida ha absorbido rápidamente parte de las rebajas fiscales reactivadas el pasado 1 de septiembre. En el caso del diésel, la bonificación aumentó hasta los 20 céntimos por litro debido al fuerte encarecimiento registrado durante el verano, mientras que para la gasolina quedó fijada en 5 céntimos por litro.

Desde finales de junio, la gasolina acumula un incremento cercano al 30 % y ha superado al diésel por primera vez desde marzo. Como consecuencia, llenar un depósito medio de 55 litros ya cuesta más de 100 euros en ambos casos: 100,87 euros para un vehículo diésel y 102,63 euros para uno de gasolina.

Expectativas de mayores ingresos para el sector

El debate sobre la evolución de los precios coincide también con las previsiones de crecimiento de los ingresos del sector de las estaciones de servicio. Aunque las gasolineras del mercado ibérico facturaron 45.583 millones de euros en 2025, un 0,4 % menos que el año anterior debido a la caída de precios registrada entonces, las perspectivas para 2026 apuntan a un fuerte aumento de la facturación impulsado por el encarecimiento de los carburantes.

Además, el volumen de combustible comercializado en España y Portugal siguió creciendo durante 2025, alcanzando los 40,36 millones de toneladas, un 2,2 % más que el año anterior.