27 Febrero 2026, 10:58
Actualizado 27 Febrero 2026, 10:58

Estamos en Cuaresma y la tradición católica marca no comer carne. Por eso, alternativas como el potaje de vigilia o las croquetas de bacalao vuelven a las mesas, no solo de muchos hogares, sino también de restaurantes.

Más allá de los actos litúrgicos, la Cuaresma también se vive en la mesa. El Potaje de Vigilia es uno de esos platos que nunca faltan en estas fechas, siempre presente en los hogares y, cada vez más, en las cartas de varios restaurantes.

Para algunos hosteleros, este regreso a los fogones tradicionales tiene una explicación clara. Así lo cuenta Juan Acosta, dueño del restaurante Los Pozuelos, en Almendralejo:
“Son platos que gustan mucho. Cada vez pienso que se hacen menos en los domicilios particulares porque, bueno, las prisas, el trabajo, los horarios…”

Un plato humilde que mantiene intacta su esencia. Una receta que se prepara a fuego lento y con ingredientes sencillos y muy reconocibles, como detalla la cocinera del mismo establecimiento, Mouna Essousy:
“Cebolla picada y luego pimiento verde, pimiento rojo, pimienta blanca… un poquito de jengibre, laurel y sal, y el aceite normal de oliva, y ya está… Y un toque especial de la casa.”

Una propuesta perfecta para quienes, los viernes de Cuaresma, buscan alternativas sin carne que mantengan el sabor de la tradición y estén pensadas para disfrutarse sin prisas.

Tradición y sabor que, año tras año, mantienen viva una costumbre que vuelve a conquistar paladares durante la Cuaresma.