SANIDAD

El proyecto Medea ya ha estudiado a 9.000 extremeños para personalizar los tratamientos médicos

La iniciativa analiza la respuesta genética a los medicamentos para ajustar dosis, evitar efectos adversos y mejorar la eficacia de los tratamientos

Extremadura
Investigadoras del Proyecto Medea.

Canal Extremadura Investigadoras del Proyecto Medea.

29 Agosto 2026, 12:28 | Actualizado 29 Agosto 2026, 12:57

La medicina personalizada avanza en Extremadura de la mano del proyecto Medea, una iniciativa que ya ha estudiado a 9.000 pacientes de la región con el objetivo de adaptar los tratamientos farmacológicos a las características genéticas de cada persona.

La finalidad es conocer de antemano cómo responderá un paciente a determinados medicamentos, permitiendo elegir el fármaco más adecuado y ajustar la dosis para mejorar su eficacia y reducir posibles efectos adversos.

Es el caso de Lourdes Díaz, que tomaba omeprazol sin obtener los resultados esperados. Gracias a un análisis genético, los especialistas detectaron que la dosis prescrita no era la más adecuada para ella. "No me encontraba bien, sentía molestias. Entonces, al ajustar el tratamiento, el omeprazol, pues todo ha mejorado", explica.

Una situación similar vivió Conchi Olivero con el ibuprofeno. El estudio reveló que necesitaba una dosis inferior a la habitual para conseguir el efecto deseado. "Vieron que me tenía que tomar un poco menos de dosis de la que normalmente recetan", señala.

Estudio genético

Los análisis forman parte del proyecto Medea, que estudia determinados genes relacionados con la metabolización de los medicamentos. Con esta información, los profesionales sanitarios pueden prever qué tratamiento tolerará mejor cada paciente y qué cantidad necesita. "Hacer a cada paciente un traje a medida. Nosotros le pautamos tratamiento sabiendo qué dosis necesitan y qué fármacos van a tolerar bien", explica Ana Bravo, médica vinculada al proyecto.

La información obtenida no solo resulta útil para el tratamiento actual, sino que queda registrada para futuras prescripciones. Así, si el paciente necesita nuevos medicamentos, los médicos pueden consultar los resultados y adaptar el tratamiento desde el primer momento.

Carlos Arroyo también participó en el estudio y descubrió que necesitaba dosis más altas de un medicamento para que resultara eficaz. "Viendo los resultados del estudio me di cuenta de que necesitaba dosis mucho más altas de ese fármaco para que surtiera efecto", afirma.

El objetivo de los investigadores es reducir el tradicional proceso de prueba y error en los tratamientos farmacológicos. "Todo el mundo conoce a alguien que dice: yo me he tomado esto y lo he tenido que dejar porque me ha sentado fatal. La idea es que eso lo conozcamos antes de tomárselo", explica Adrián Llerena, investigador del proyecto Medea.

Resultados en menos tiempo

Además, el proceso de análisis se ha agilizado notablemente en los últimos años. La Unidad de Farmacogenética del Hospital Universitario de Badajoz ha conseguido reducir los tiempos necesarios para obtener los resultados. "Nos permite analizar el panel completo en 48 horas", destaca Carmen Mata, coordinadora de la unidad.

Con 9.000 extremeños ya estudiados, el proyecto continúa ampliando una base de datos que permite a los profesionales sanitarios disponer de información genética relevante a la hora de prescribir medicamentos, avanzando hacia una atención cada vez más personalizada.