TRANSPORTES
El tren extremeño, descartado por los viajeros que buscan alternativas al AVE entre Madrid y Sevilla
Los autobuses multiplican su oferta y las reservas de vuelos y coches compartidos se disparan mientras Extremadura apenas aparece como opción por sus largos tiempos de viaje
Gabriel Luengas / Europa Press Un tren AVE sale de la estación de Atocha. Archivo
La interrupción de la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla tras el último accidente ferroviario obliga cada día a miles de viajeros a buscar alternativas para desplazarse entre ambas ciudades. El reto de recuperar la normalidad en una de las conexiones ferroviarias más importantes del país se perfila como una de las prioridades más urgentes para el nuevo ministro de Transportes.
Según las estimaciones disponibles, unas 34.000 personas se ven obligadas diariamente a reorganizar sus desplazamientos entre la capital de España y Andalucía. Ante esta situación, los operadores de transporte han reaccionado incrementando su oferta para absorber la demanda.
Los autobuses multiplican sus plazas
La alternativa que más viajeros está captando es el autobús, que en apenas unos días ha llegado a multiplicar por cinco el número de plazas disponibles.
Además de su mayor capacidad, ofrece una opción relativamente estable para quienes necesitan desplazarse entre ambas ciudades. El trayecto entre Madrid y Sevilla se realiza en unas seis horas y media y tiene un coste aproximado de 36 euros.
Junto al transporte por carretera, varias compañías aéreas también han incrementado el número de vuelos disponibles, mientras que las plataformas de vehículo compartido registran un aumento notable de las reservas, que en algunos casos se han multiplicado por diez.
Extremadura apenas aparece como alternativa
Entre las opciones elegidas por los viajeros no figura, sin embargo, el recorrido ferroviario a través de Extremadura. Las conexiones actuales entre Madrid y Sevilla utilizando la red ferroviaria extremeña resultan poco competitivas frente al resto de alternativas. En estos momentos únicamente existen dos servicios diarios que permiten completar el recorrido pasando por la región.
Además, los viajes presentan importantes inconvenientes. Los trayectos pueden prolongarse entre ocho y diez horas, tienen un coste cercano a los 50 euros y obligan a realizar transbordos. En concreto, entre Zafra y Sevilla los usuarios deben abandonar el tren y continuar el viaje en autobús.
Una línea también al límite de capacidad
A esta situación se suma que la infraestructura ferroviaria extremeña afronta una elevada carga de tráfico. La línea cuenta con una sola vía en gran parte de su recorrido y ya soporta un aumento de circulación derivado del desvío de trenes de mercancías tras el corte de la línea convencional entre Madrid y Andalucía.