Dos de los ocho dispositivos antiapagones que Red Eléctrica desplegará en la península se ubicarán en Extremadura, con el objetivo de evitar que se repitan situaciones como la variación brusca de tensión registrada en abril del pasado año. La compañía instalará compensadores síncronos, unos equipos capaces de estabilizar la red eléctrica en caso de perturbaciones.
Estos compensadores funcionan como un volante gigante de inercia que absorbe o vierte potencia reactiva según las necesidades del sistema para mantener estable la tensión. Tal y como explica Andrés Muñoz, CEO de Infoenergética, “si en algún momento se necesita absorber potencia reactiva, el compensador lo va a hacer; si se necesita verter reactiva, también lo hará, y todo con un propósito claro: dar estabilidad a la red en características como la tensión o el factor de potencia”.

Los dispositivos se instalarán en la subestación eléctrica de Brovales, en Jerez de los Caballeros, y en Almaraz (Cáceres). Para el primero ya se ha solicitado la autorización administrativa y de construcción con carácter urgente. Según ha detallado el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, “ya ha salido a información pública tanto la instalación como la construcción del mismo. No lleva declaración de impacto ambiental, por tanto se hará de manera rápida, con una ejecución de 31 meses, y próximamente se iniciará la del segundo, que no estaría disponible hasta finales de 2028”.
La inversión prevista para cada compensador asciende a casi 100 millones de euros. Red Eléctrica completará el proyecto con otros seis dispositivos antiapagones que se distribuirán por el resto de la península.