La gestión forestal en Extremadura da un paso significativo hacia la estabilidad laboral y la seguridad ambiental. Desde este miércoles y hasta el próximo viernes, un total de 138 bomberos forestales firmarán sus contratos de continuidad anual, dejando atrás el modelo de contratación estacional de seis meses que predominaba hasta ahora.
Esta medida, que distribuye las plazas por toda la región, persigue un objetivo claro: garantizar que Extremadura cuente con el mismo número de efectivos para la prevención durante los meses fríos que para la extinción en la época de peligro alto.
Prevención: el arma contra los incendios de nueva generación
Según ha detallado José Antonio Bayón, director general de Gestión Forestal, estas nuevas contrataciones permitirán intensificar las labores preventivas durante el otoño e invierno. Los profesionales se centrarán en tareas críticas como la limpieza de cortafuegos, podas y desbroces, fundamentales para reducir la carga de combustible en los montes.
Sin embargo, desde el sindicato USO, su delegado José Javier Calvo advierte que la contratación es solo el primer paso. El sindicato defiende que para combatir los actuales incendios de "cuarta y quinta generación" —más rápidos y virulentos— se requiere una mejor organización y la implementación de medidas avanzadas como el 'fuego técnico' (quemas controladas) de forma generalizada en toda la región.
Demandas sindicales y horizontes de futuro
Aunque la valoración general es positiva por tratarse de un compromiso adquirido por la Junta de Extremadura tras los graves incendios de años anteriores, otros sindicatos como SGTEX consideran la cifra insuficiente. Su secretario sindical, Antonio Mateos, reclama alcanzar los 1.500 efectivos y recuerda que el impacto de estos trabajos de prevención es "progresivo" y no ofrecerá resultados inmediatos.
Plan estratégico hasta 2027
El Gobierno regional ha reafirmado que este es el inicio de un plan a medio plazo. De aquí a 2027, se prevé la creación de 87 nuevas plazas adicionales a año completo. Esta expansión permitirá:
- Activar segundas unidades de refuerzo en Cáceres, Plasencia y Don Benito.
- Crear tres nuevos retenes en las zonas de Coria, Zafra y Trujillo.
Con este refuerzo, Extremadura busca adaptarse a un escenario climático más adverso, profesionalizando el sector y priorizando el cuidado del monte durante los 365 días del año.