ENERGÍA
"Extremadura tiene una oportunidad única para liderar la industrialización con las renovables"
En el Día Internacional del Biodiésel, el Clúster de la Energía de Extremadura reivindica las independencia energética que ofrece esta fuente energética
Este 10 de agosto se conmemora el Día Internacional del Biodiésel. Tal día como hoy, en 1893, el ingeniero alemán Rudolf Diesel puso en marcha el primer motor de combustión que usaba aceite de palma como combustible de orgen vegetal. Después emplearía también aceite de cacahuete. Los biocombustibles son una alternativa sostenible frente a los derivados del petróleo. Reducen emisiones, contribuyen a la economía circular al producirse con materias primas renovables, y descarbonizan flotas de camiones y tractores. En nuestra comunidad, la única gran industria de este tipo es la planta de Greenfuel Extremadura en Los Santos de Maimona.

Según ha indicado en Canal Extremadura el presidente del Clúster de la Energía en la región, la gran ventaja que ofrece el biodiésel es la independencia energética, para que aquí no tengamos que estar sujetos a los vaivenes geopolíticos de guerras como la de Ucrania o la de Irán. Vicente Sánchez nos ha contado que está costando introducir el biodiésel en España porque requiere la puesta en marcha de grandes plantas. Y lamenta que el sector esté apostando por la electrificación, pero no tanto por el biodiésel.
El rol extremeño
Dice Vicente Sánchez que el papel que juega la comunidad extremeña en este asunto es de creciente importancia, no sólo por la fábrica de Los Santos de Maimona, sino también porque el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura, CICYTEX, lleva años trabajando en proyectos relacionados con el biodiésel, el biogás y la biomasa. A su modo de ver, estamos ante una oportunidad única para liderar la industrialización con las energías renovables. Muchas de esas factorías, entre ellas la extremeña, emplean aceites usados de cocina y vegetales para generar biocombustibles avanzados de segunda generación. Son contaminantes y cuesta dinero destruirlos, pero se pueden transformar en fuentes de energía.

Sánchez subraya que la fábrica santeña de biodiésel será escalable, es decir, que se irá ampliando en función de las nuevas necesidades que vayan surgiendo. El responsable del Clúster de la Energía comenta que se ha hecho mucho, pero que queda muchísimo por hacer. El reto pasa por ser cada vez más eficientes. Por eso piden tanto al Gobierno como a la Junta un paso más en la Ley de Autoconsumo y que se mejore el acceso a la red. La planta extremeña tiene cada vez más impacto en el empleo, que con ella se queda en la zona para atender la demanda de energía.
