ARQUEOLOGÍA
La exclusividad y riqueza del yacimiento de Casas del Turuñuelo
Los restos encontrados en las excavaciones muestran piezas que no hay en otros lugares y que hacen pensar en la riqueza y distinción de quienes vivieron aquí
Seguimos indagando en los resultados de la octava campaña de excavaciones en Casas del Turuñuelo. Entre las hipótesis que barajan los directores, el hecho de que un griego o una griega llegara hasta Guareña y se asentara aquí. Podría ser con un matrimonio que sirviera de alianza entre pueblos. Por eso, la presencia de tantos objetos de importación que son exclusivos.
“No existen las culturas aisladas, en cualquier etapa de la historia, las personas nos hemos estado mezclando y absorbiendo aspectos diversos, muchas veces de manera inconsciente”, afirma Esther Rodríguez, codirectora de las excavaciones en el yacimiento de Casas del Turuñuelo.

Eso mismo pasó con la cultura tartésica, que surge del encuentro entre los habitantes del suroeste de la Península Ibérica y la población que llega de Oriente. “Esa mezcla es lo que da lugar a Tarteso, surge aquí, en nuestro territorio, no existe fuera del Mediterráneo, con lo cual es una cultura propia que se desarrolla desde el siglo IX hasta el siglo V antes de Cristo”.
Barajan la posibilidad de un matrimonio para crear alianzas
Y ese mestizaje es lo que se ve en los objetos exclusivos y de lujo que se están descubriendo en Casas del Turuñuelo. Nos cuenta Esther Rodríguez la cantidad de ejemplos que tenemos a lo largo de la historia de matrimonios entre príncipes y reyes para crear alianzas y hacer diplomacia. “Por qué no trasladar esa misma idea a Tarteso y al control del Mediterráneo y de una parte de la Península Ibérica y de ese comercio de metales o materias primas. Eso sería el detonante de este intercambio de objetos de prestigio”.
Una hipótesis que se barajan los arqueólogos es que un griego o, más bien, una griega llegara hasta Casas del Turuñuelo. “Lógicamente, no viajaría sola. Si pusiéramos el ejemplo de una mujer grieta, vendría con un séquito, una serie de personas que traerían no solo objetos, también ideas. Ideas que, conforme rascamos en el yacimiento, son cada vez más evidentes”.
La octava campaña de excavaciones dibuja más perfiles de cómo serían los tartesos y quiénes habitarían en Casas del Turuñuelo. Mirando siempre al futuro, a los próximos años de excavaciones, para completar y comprender esa parte de nuestra historia.


