Muestras de condolencias por los fallecidos en Irán.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa intensificándose en su cuarta jornada, con un balance que roza ya los 800 muertos en territorio iraní, según la Media Luna Roja. Los bombardeos iniciados el sábado han dejado 787 fallecidos, mientras Israel confirma nuevos ataques sobre Teherán.
La Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha verificado daños menores en los accesos de la planta nuclear de Natanz, aunque descarta por ahora riesgos radiológicos. Naciones Unidas, por su parte, pide una investigación inmediata sobre el ataque que ha golpeado una escuela de niñas, donde han muerto más de 180 personas.
Ataques cruzados y expansión del conflicto
Irán asegura haber atacado una base estadounidense en Baréin, así como haber llevado a cabo un ataque con drones contra la embajada de Estados Unidos en Riad, que ha provocado daños leves en el complejo diplomático.
Desde Washington, el secretario de Estado ha señalado que el objetivo de la operación es acabar con la capacidad misilística de Teherán. El senador Marco Rubio ha añadido que, aunque el Gobierno iraní no representa los intereses de su pueblo, derrocarlo no es el objetivo principal” de Estados Unidos.
La escalada se extiende también al Líbano, donde ACNUR cifra en al menos 30.000 los desplazados por los intensos combates entre Israel y Hizbulá.
Las potencias globales se posicionan mientras aumenta la tensión. Rusia alerta del riesgo de una mayor proliferación nuclear si la guerra se amplía, mientras China reitera su apoyo a la soberanía iraní y Francia se declara dispuesta a defender a sus socios en la región si se lo solicitan. En cambio, el Gobierno español reitera su apuesta por la desescalada y el respeto al Derecho Internacional.
Impacto económico inmediato
En el plano económico, el precio de los hidrocarburos sigue disparado, el gas sube más de un 30 por ciento y el petróleo un 6. El Gobierno español asegura que está preparado para adoptar medidas si la escalada se prolonga.
Las bolsas europeas han abierto con fuertes caídas, y el IBEX 35 pierde más de un 4%. Varias compañías marítimas han suspendido el transporte de mercancías peligrosas en Oriente Medio, y miles de viajeros permanecen bloqueados por el cierre parcial del espacio aéreo.