Hoguera tras una montería - Imagen de archivo
Más de 600 jabalíes han sido ya analizados en la comarca del Vallès Oriental, considerada la zona cero del brote de peste porcina africana. Con los cuatro últimos casos confirmados, el número total de contagios asciende a 64 ejemplares, localizados en 17 focos diferentes. El objetivo ahora es frenar el goteo de nuevos positivos y, sobre todo, evitar que el virus llegue a las explotaciones ganaderas.
Con ese propósito, la Junta de Extremadura ha aprobado una nueva medida preventiva que tendrá un impacto directo en las arcas públicas: asumirá el coste de la retirada de los despojos de jabalíes abatidos en batidas y monterías, con el fin de incentivar el control poblacional de esta especie.
Más de un millón de euros
Hace ya una década que la administración regional obliga a los cazadores a hacerse cargo de la recogida de los restos de los animales abatidos. Aquella medida se adoptó para evitar la propagación de enfermedades como la tuberculosis bovina, pero suponía un coste económico elevado para los organizadores de las cacerías.
Un gasto que ahora pasará a asumir la Junta. La administración autonómica ha pedido al sector cinegético que incremente el número de capturas de jabalíes para reducir el riesgo de entrada de la peste porcina africana en la región y, como apoyo, se hará cargo al menos de los costes derivados de la retirada y gestión de los restos no comestibles.
Según las previsiones iniciales, la Junta destinará más de un millón de euros durante el primer año de aplicación de la medida. En una primera fase, la cobertura se limitará a las monterías y batidas, aunque ya se está estudiando la posibilidad de ampliarla también a otras modalidades de caza, como los recechos o los aguardos.