EMPLEO

La prórroga de Almaraz sostiene el empleo y la actividad económica en Campo Arañuelo

La continuidad de la central nuclear hasta 2030 mantiene el impacto económico en bares, comercios y pequeños negocios de una comarca muy vinculada a su actividad

Extremadura
Localidad de Almaraz
15 Agosto 2026, 11:11 | Actualizado 15 Agosto 2026, 11:17

La prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta 2030 da algo más de margen a una comarca que durante décadas ha vivido estrechamente ligada a esta instalación. Su impacto económico va mucho más allá de los trabajadores que forman parte de la plantilla de la central y se deja notar en numerosos negocios de los municipios del Campo Arañuelo.

Bares, restaurantes, tiendas y otros establecimientos dependen en gran medida del movimiento que genera la actividad de la planta durante todo el año. Una realidad que se intensifica especialmente en los periodos de parada técnica, cuando aumenta la llegada de trabajadores y empresas auxiliares.

Un impulso para la hostelería local

La propietaria del Bar Nuevo Hogar, Vanesa, ha explicado que la actividad de la central repercute directamente en la hostelería de la zona. "En los tiempos cuando hay parada vienen los chicos a comer aquí, y no solo a comer aquí, en todos los sitios de alrededor, en los restaurantes, los bares y nos afecta muchísimo claro".

La afluencia de trabajadores supone un incremento de clientes para numerosos establecimientos, generando actividad económica en los distintos municipios de la comarca.

Un factor clave para fijar población

La influencia de la central también se percibe en otros sectores. Es el caso de Paula Blázquez, propietaria de una peluquería, quien ha asegurado que la presencia de la planta ha sido determinante para desarrollar su proyecto de vida en la zona. "Yo soy una chica joven y al final he decidido quedarme en un pueblo pequeño y mi prioridad es quedarme porque está la nuclear si no no tenemos ningún tipo de industria ni nada que nos pudiera abastecer. Yo encantada de que esté porque así puedo estar otros tantos años más".

Su testimonio refleja la importancia que la instalación tiene para el mantenimiento de oportunidades laborales y económicas en una comarca con escasas alternativas industriales.

El comercio también depende de la actividad de la central

La presencia estable de trabajadores durante todo el año también se traduce en consumo diario para los comercios locales. Así lo ha señalado Francisco Peco, propietario de un supermercado Covirán. "Esto es nuestra vida y nuestro sustento, nos guste o no nos guste la industria de la nuclear es parte inequívoca de este pueblo".

La prórroga de la central nuclear de Almaraz mantiene así una red económica que trasciende los límites de la propia instalación. La continuidad de la actividad hasta 2030 supone también la prolongación de numerosos empleos indirectos y del sustento de negocios repartidos por todo el Campo Arañuelo, una comarca cuya economía permanece estrechamente ligada a la central desde hace décadas.