CAMPO
La superficie de almendro crece un 23% en Extremadura
El cultivo del almendro consolida su expansión en Extremadura con unas previsiones especialmente positivas para esta campaña. La región ha pasado de contar con 13.000 hectáreas en 2025 a superar las 17.000 en 2026, lo que supone un incremento del 23% en solo un año y confirma el crecimiento de este sector agrícola.
Este aumento de superficie se traducirá también en una mayor producción. Se espera que la cosecha supere las 9.000 toneladas de almendra, lo que representa cerca de un 40% más que el año anterior. Un crecimiento impulsado tanto por la entrada en producción de nuevas plantaciones como por el buen estado de los árboles más consolidados.
Almendros con ramas cargadas y aspecto saludable
Es la imagen que refleja el aumento en las producciones extremeñas para esta campaña. Bartolomé Martínez, gerente de CASAT, espera una producción de "entre un 25 y un 35% más que el año pasado. Primero porque las plantaciones que ya están a plena producción tienen una carga superior a la del año pasado y segundo porque siguen entrando plantaciones nuevas", asegura.
Plantaciones como las de Pedro Almodóvar, agricultor, que con un 60% en producción y un 40 de nueva plantación, espera esta campaña un 20% más de cosecha. "Tienen un añito más, están digamos en ascendente, entonces pues va produciendo, y luego también por esta zona no ha cuajado mal la almendra", apunta.
Una alternativa a la fruta de hueso
Un cultivo al que optó hace 5 años como alternativa a la fruta de hueso. En esta explotación, dos personas hacen el trabajo para el que en la fruta necesitaría 18. "Es una huida de la fruta. En la fruta no tengo mano de obra, se me queda en el campo, no la puedo recoger. Es un cultivo que no es que sea excepcionalmente rentable pero está siendo positivo", explica.
Una rentabilidad que apunta a mantenerse esta campaña, con precios entre 5'20 y 5'50, según la variedad. "Debido a la estabilidad en la producción americana, que es el 80% de la producción mundial, pues también se esperan unos precios muy similares a los del año pasado", señala Bartolomé Martínez.
Peligro: el gusano cabezudo
Este sector tiene un interesante horizonte, aunque preocupado por el control del gusano cabezudo, ya que las plantaciones donde entra, se pierden. De momento, en Extremadura no tiene una incidencia muy alta pero sin fitosanitarios autorizados temen que acabe suponiendo un problema importante. A mitad de agosto será cuando se empiece a recolectar las primeras variedades.


