VACACIONES EN PAZ
Los abrazos más esperados del verano: 135 niños saharauis ya están con sus familias extremeñas
El próximo martes se incorporarán otros 72 para disfrutar de dos meses de convivencia y nuevas experiencias con sus familias de acogida gracias al programa Vacaciones en Paz
Los primeros niños y niñas saharauis que participarán este verano en el programa Vacaciones en Paz ya han llegado a Extremadura. A las 17:00 horas aterrizaban en el aeropuerto de Sevilla los primeros 135 menores, que horas después llegaban a Mérida. Algunos tienen que continuar viaje hasta Villanueva de la Serena, Casar de Cáceres y Plasencia, donde les esperaban con emoción sus familias de acogida.
Durante las próximas semanas, estos menores disfrutarán de dos meses alejados de las altas temperaturas de los campamentos de refugiados saharauis, conviviendo con familias extremeñas que les ofrecerán atención, actividades de ocio y revisiones médicas. El próximo martes está prevista la llegada de otros 72 niños y niñas, completando así una edición en la que participan más de 200 familias extremeñas.


Familia acogedora Caldera Chamorro
Entre ellas se encuentra la familia Caldera Chamorro, que este año se estrena en la acogida de menores saharauis. La protagonista de esta historia es Carmen, que estaba deseando conocer a Mariam, una niña de diez años con la que compartirá buena parte del verano. "Mi hermanita del Sáhara se llama Mariam, tengo muchas ganas de verla, conocerla y darle un abrazo", aseguraba ilusionada.
Su madre destaca también el valor educativo de esta experiencia para toda la familia. "Carmen es hija única y está súper ilusionada con tener una hermana de acogida durante estos dos meses. Queremos hacerles entender que hay niños que no tienen las mismas oportunidades y transmitirles la importancia de ayudar a los demás".
La familia ha preparado todo para la llegada de Mariam: ropa nueva, citas médicas, excursiones y numerosos planes para que se sienta como en casa. Incluso compartirá habitación con Carmen. "Ella va a dormir conmigo porque allí en su familia duermen juntos y yo no quiero que esté triste", explica la pequeña.
Además de disfrutar de la playa, viajes por la región y días en el campo junto a la familia, Mariam tendrá la oportunidad de vivir experiencias muy distintas a las que ofrece el desierto donde reside habitualmente.


Ampliar la acogida
Los 135 menores llegados este fin de semana lo hacen de la mano de la Asociación Nur Saharaui Extremadura, que este año ha conseguido incorporar medio centenar de nuevas familias de acogida. Sin embargo, la entidad quiere seguir ampliando la ayuda para que ningún niño tenga que pasar el verano en los campamentos. Con ese objetivo, la asociación ha puesto en marcha de forma pionera la Casa NUR, ubicada en Valverde de Mérida, donde este verano residirán seis menores saharauis. "Si podemos traer más niños, son más niños que no pasan el verano en el desierto", señala el presidente de Nur Extremadura, Juan Eusebio Solís.
El próximo martes llegarán otros 72 menores saharauis para pasar el verano con sus familias extremeñas.


