CAMPO
Los apicultores prevén mala cosecha de miel y piden ayudas a la Junta
Denuncian que las colmenas están debilitadas por la enfermedad de la varroasis y el impacto de los abejarucos, y solicitan una reunión con el consejero de Agricultura
Este 20 de mayo, Día Mundial de las Abejas, el sector apícola extremeño afronta una campaña complicada, con previsiones de muy baja cosecha de miel debido a una combinación de factores climáticos y sanitarios.
El invierno lluvioso y la incidencia de la varroa han dejado colmenas debilitadas. Muchas colonias llegaron a febrero con poca población, lo que obligó a los apicultores a incrementar tratamientos y costes para mantenerlas. A ello se suma una primavera muy corta, con floraciones que se agotaron a mediados de abril, dejando al campo sin néctar en un momento clave.
Falta de néctar y presión de depredadores
Tras ese periodo, varias semanas sin lluvias impidieron la recuperación de la floración. Las precipitaciones posteriores no han tenido efecto, ya que han llegado tarde y no han generado recursos útiles. En este contexto, las colmenas sufren además la presión del abejaruco, que afecta a los enjambres, especialmente en zonas de sierra y dehesa.
El presidente de los apicultores profesionales extremeños, Ventura Gil, advierte de que estos problemas están afectando incluso a la reproducción de las colonias: "los abejarucos que están aquí impidiendo que alguna reina se pueda fecundar, las eliminan en el aire porque se las comen. Y otro problema eterno que es la varroa".
Petición de ayudas urgentes
Ante esta situación, el sector ha solicitado una reunión urgente con el nuevo consejero de Agricultura para reclamar ayudas directas. En este sentido, Gil ha señalado que esperan que los reciba en próximos días el consejero. En ese encuentro, tienen la intención de "pedir una ayuda similar a la que ha concedido Juanma moreno en Andalucía de unos 20 euros por colmena, que no nos saca de mucho pero nos ayudará a mantener nuestras explotaciones un año más".
Con este panorama, el sector apícola extremeño encara una temporada marcada por la incertidumbre y con expectativas de producción muy por debajo de lo habitual.


