Dos euros por aquí, tres euros por allí... ¿te has parado a pensar cuánto has gastado hoy sin notarlo? Son los llamados gastos hormiga, pequeños pagos que parecen insignificantes, pero que al sumarlos se convierten en una importante pérdida económica.
Lali Bermejo, de la Unión de Consumidores de Extremadura (UCE), explica que entre esos gastos están suscripciones que no usamos, servicios incluidos en facturas de luz, gas o teléfono que no aprovechamos. Según un supuesto práctico realizado por la asociación, cada persona puede perder entre 400 y 600 euros al año por estos pagos invisibles.
La buena noticia es que detectarlos es más fácil de lo que parece: revisar contratos, cancelar servicios innecesarios y controlar los pequeños desembolsos diarios puede marcar la diferencia en tu economía.