Primera comparecencia del año de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados, marcada por el recuerdo a las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida, que dejaron 47 fallecidos y más de 150 heridos. El presidente del Gobierno ha abierto su intervención trasladando el pésame a las familias y asegurando que el Ejecutivo llegará “hasta el fondo” en la investigación.
“El Estado en su conjunto está haciendo todo lo posible para acompañarles, ayudar y establecer las causas de los accidentes y, si es el caso, hacer justicia. Investigaremos con rigor, informaremos con transparencia y tomaremos las medidas necesarias para que estos accidentes no vuelvan a repetirse. No se puede especular, no se puede desinformar, no se puede usar esta tragedia para crispar a la sociedad”, ha afirmado.

Un sistema ferroviario "seguro"
Sánchez ha reconocido que “no existe el riesgo cero”, aunque ha defendido que el sistema ferroviario español es “seguro” y uno de los mejores del mundo. También ha puesto en valor la rápida actuación de los servicios de emergencia en Adamuz.
“En cuestión de minutos se activó un amplio dispositivo del conjunto del Estado, con una coordinación estrecha entre distintas administraciones. Esa coordinación permitió, dentro de la tragedia, una respuesta rápida y ordenada que ayudó a salvar vidas”, ha subrayado el presidente del Gobierno.
Por el momento, no existe un informe concluyente sobre las causas del siniestro. Los técnicos analizan todas las pruebas, también en el tramo renovado en 2025. El presidente ha avanzado que, si es necesario, se reforzarán los estándares de calidad y seguridad.
La oposición exige dimisiones
La respuesta del jefe del Ejecutivo no ha convencido a la oposición. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado el tono y ha acusado al Gobierno de “negligencia continuada”. “Lo suyo ha sido una negligencia continuada, por lo que usted y su ministro deben marcharse”, ha aseverado, reclamando responsabilidades políticas.

En la misma línea, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha ido más allá y ha calificado el siniestro de “crimen”. “Fue un crimen, no un accidente. Un crimen del que espero que respondan ante los tribunales, porque nosotros ya les hemos denunciado”, ha asegurado, exigiendo la dimisión inmediata del presidente y del ministro de Transportes.
