CULTURA

Un libro acerca Tarteso a la historia y deja atrás el mito

Esther Rodríguez y Sebastián Celestino Pérez resumen en una obra divulgativa los avances clave de la investigación

Extremadura
TARTESO
Maribel Lozano
26 Mayo 2026, 15:21 | Actualizado 26 Mayo 2026, 17:14

Para comprender mejor qué fue realmente Tarteso, los codirectores de la excavación de Casas del Turuñuelo, Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, han publicado una obra que sintetiza décadas de investigación, combinando rigor científico y divulgación accesible.

La publicación propone un recorrido por el mundo tartésico desde una perspectiva didáctica, pero también reflexiva. El libro plantea que Tarteso no ha desaparecido del todo, sino que sigue presente en cada hallazgo arqueológico. Es una invitación a continuar investigando más allá de los textos clásicos que durante siglos lo situaron en el terreno de la leyenda.

 

Imagen: Jesús Sánchez Sevilla

De mito a realidad histórica

Uno de los objetivos principales de esta obra es despojar a Tarteso de su halo mítico y consolidarlo como una realidad histórica tangible. Según Esther Rodríguez, “un punto de inflexión fue el descubrimiento del Tesoro del Carambolo”, a partir del cual los investigadores comenzaron a reconstruir una imagen material de esta civilización.

El origen de una civilización en el suroeste peninsular

El libro explica cómo, a finales del siglo IX a.C., la llegada de los fenicios a las costas del suroeste peninsular —en zonas como Cádiz, Huelva o el valle del Guadalquivir— propició una fusión cultural con las poblaciones indígenas. Con el paso de los siglos, esta interacción daría lugar a lo que muchos consideran la primera civilización del Mediterráneo occidental.

Tarteso dura 500 años, no podemos focalizarlo en un sitio y en un momento”, explica Celestino, quien insiste en que su evolución abarcó un amplio territorio, desde el Guadalquivir hasta el Guadiana, con importantes transformaciones internas.

Los grandes descubrimientos arqueológicos

El conocimiento sobre Tarteso ha sido posible gracias a importantes hallazgos arqueológicos que han ido completando el puzle. Entre ellos destacan enclaves como El Carambolo, en Andalucía, o Cancho Roano, en Extremadura, además del propio yacimiento de Casas del Turuñuelo, que ha marcado un antes y un después.

El libro también rinde homenaje a figuras clave en la investigación, como Adolf Schulten, pionero en la búsqueda de Tarteso; Juan Maluquer, responsable de las excavaciones en Cancho Roano; o María Eugenia Aubet, referente en estudios fenicios.

A estos nombres se suman los propios autores, responsables de uno de los yacimientos más relevantes en la actualidad. Casas del Turuñuelo ha aportado elementos únicos, como una escalera monumental, los primeros rostros tartésicos o una tablilla de pizarra con abecedario, que ayudan a redefinir el conocimiento sobre esta cultura.

Entre todos los descubrimientos, uno de los más llamativos ha sido el sacrificio ritual de más de 50 caballos, un hecho documentado arqueológicamente por primera vez. “Se conocía en textos como la Biblia, la Ilíada o la Odisea, pero nunca se había constatado en excavación”, explica Celestino, subrayando el enorme interés que ha despertado en la comunidad científica internacional.

El universo tartésico sigue generando expectación. A medida que avanzan las investigaciones, surgen nuevas preguntas que mantienen viva la curiosidad sobre una civilización que, aunque durante siglos fue considerada casi legendaria, cada vez se afianza más como una realidad histórica compleja y fascinante.