TRIBUNALES
En libertad con cargos los activistas de Greenpeace que desplegaron una pancarta por Almaraz
La organización ecologista critica la respuesta policial y judicial y defiende el derecho a la protesta pacífica en favor de la transición energética
Nueve activistas de Greenpeace han quedado en libertad con cargos tras haber sido detenidos por desplegar este viernes una pancarta en el Arco de Moncloa de Madrid que pedía el cumplimiento del calendario de cierre de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), según ha informado la organización en un comunicado.
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) emitió un informe favorable con condiciones para renovar hasta 2030 la autorización de explotación de la central nuclear cacereña. El Gobierno es ahora quien tiene que decidir si la vida de esta central se prolonga o no hasta 2030.
Protesta en el Arco de Moncloa
Con ese panorama, nueve activistas de la organización ecologista se personaron en el Arco de Moncloa (Madrid) para desplegar una pancarta que pedía al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el cumplimiento del calendario de cierre nuclear.
Este episodio provocó la detención de los activistas durante más de 24 horas, según Greenpeace.
La directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal, Eva Saldaña, ha denunciado esta actuación al considerar que es una "desproporción" de respuesta policial y judicial. Saldaña ha subrayado que la detención durante más de 24 horas, así como la puesta a disposición judicial y la imputación de cargos, representa una "represión injustificada contra el activismo climático".
Greenpeace defiende la protesta pacífica
Greenpeace ha enfatizado que la protesta pacífica "no es un delito, sino un derecho fundamental y una herramienta democrática" y ha asegurado que las medidas judiciales no frenarán la determinación de Greenpeace "para exigir una transición energética urgente, justa y sin las hipotecas económicas y ambientales de la energía nuclear".
La organización ha recordado que los tribunales ya han dictaminado la absolución de activistas en otros casos similares, como el del Cercle en Barcelona, donde se reconoció que las protestas para exigir una recuperación verde y justa eran legítimas.
Denuncia de una persecución al activismo climático
No obstante, la organización ha denunciado que "sigue dándose una persecución sistémica a quienes denuncian de forma pacífica la inacción política y las presiones del oligopolio energético".