16 Enero 2026, 14:21
Actualizado 16 Enero 2026, 14:21

Este mes de enero se cumplen 20 años de la entrada en vigor de la ley antitabaco en España, una norma que ha marcado un antes y un después en los espacios libres de humo. Dos décadas después, el debate continúa muy vivo y su última modificación llegará al Congreso a lo largo de 2026, con un objetivo claro: ampliar los espacios sin humo, entre ellos las terrazas de los bares, que podrían quedar completamente libres de tabaco.

El nuevo debate: ¿se puede prohibir fumar en terrazas privadas?

Mientras se discuten las nuevas restricciones en terrazas públicas, estos días ha resurgido otro debate: ¿puede prohibirse fumar en terrazas, patios o balcones de una vivienda privada?
La respuesta no es sencilla, pero la Ley de Propiedad Horizontal abre la puerta a ello si se demuestra que fumar en estos espacios supone una actividad nociva o insalubre para los vecinos.
De hecho, las denuncias por molestias de humo en patios interiores, balcones o terrazas particulares no son nuevas. Ya existían en comunidades de propietarios, aunque con la nueva Estrategia de Salud Pública, todo apunta a que podrían aumentar.

El artículo clave: el 7 de la Ley de Propiedad Horizontal

La base legal para estas reclamaciones se encuentra en el artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal, que prohíbe las actividades dañinas para la salud dentro de las comunidades. En este contexto, el humo del tabaco se considera un riesgo objetivo para la salud, lo que abre la puerta a posibles restricciones si los vecinos lo denuncian.
Cómo actuar ante un conflicto por humo en la comunidad

"Habría que llevarlo a junta de propietarios"

Según explica Antonio Civantos, administrador de fincas, el procedimiento es claro: “Habría que llevarlo a junta de propietarios y presentar la denuncia en el juzgado.” No obstante, Civantos apunta que este tipo de conflictos rara vez llega tan lejos: “Normalmente, con una mediación al principio no va a más y no llega a ir al juzgado.”

La vía habitual suele ser intentar acuerdos internos en la comunidad, recurriendo solo a los tribunales cuando las molestias persisten y se considera que existe un perjuicio real para la salud y la convivencia.