LABORAL
Verano sin descanso: cuando trabajar es la prioridad
Mientras miles de personas disfrutan de sus vacaciones, trabajadores de sectores como la hostelería, el ocio, el turismo o el campo afrontan su temporada de mayor actividad
Para muchas personas, el verano es sinónimo de descanso, viajes y tiempo libre. Sin embargo, para quienes trabajan en sectores como la hostelería, el ocio, el turismo o las campañas agrícolas, estos meses representan el periodo de mayor carga laboral del año.
Es el caso de Esther Rubio, limpiadora, que explica que durante el verano el trabajo se intensifica para quienes sostienen la actividad de estos sectores. “Cuando ellos están de vacaciones, nosotros tenemos que estar aquí a pie de cañón”, señala.
Sacrificios con la vista puesta en el futuro
Compatibilizar el trabajo con el ambiente vacacional no siempre resulta sencillo. Laura Domínguez, monitora de ocio del Club Deportivo Inicia, reconoce que en ocasiones siente cierta envidia al ver cómo otros disfrutan de sus vacaciones.
“A veces te duele un poco porque tú dices: ‘Bueno, yo estoy aquí trabajando y la gente está en la playa, en casa rural, de viaje por el extranjero…’. Pues muchas veces piensas: ‘Yo también quiero’”, admite.
Pese a ello, muchos trabajadores afrontan este periodo como un esfuerzo temporal que les permitirá disfrutar más adelante. Iván Martín, socorrista, asegura que su objetivo es aprovechar el trabajo de verano para contar con una mayor estabilidad económica durante el resto del año. “Yo trabajo con la intención de tener algo de dinero y poder disfrutar durante todo el año”, destaca.
En la misma línea, Laura Domínguez considera que estos sacrificios terminan compensando. “Hay veces que hay que hacer esos pequeños sacrificios para que luego, en un futuro, mires atrás y digas: ‘Bueno, he estado un poco pringada, pero ahora estoy bastante mejor’”, añade.
Vacaciones fuera de temporada
Para otros trabajadores, la solución pasa por trasladar sus vacaciones a épocas menos concurridas. Es el caso de Alexander Pugliesi Giunta, camarero, quien reconoce que le gustaría disfrutar del verano junto a sus amigos, aunque asume que esta es una etapa de trabajo intenso. “Me gustaría estar con mis amigos en la piscina y disfrutando el calor de otra manera, pero tengo que trabajar y es lo que toca”, afirma.
En el ámbito agrícola también es habitual aplazar el descanso. Jesús Manuel, trabajador de la Cooperativa San Isidro, explica que las vacaciones suelen reservarse para los meses de invierno. “Alternamos nuestras vacaciones. Las cogemos prácticamente en invierno. Pero ¿qué hacemos? Las disfrutamos”, comenta.
A pesar de las diferencias climáticas con el verano, asegura que el descanso sigue siendo igual de valioso. “Es una época donde no existe un sol bueno ni temperaturas cálidas, pero tenemos que salir de vacaciones y las aprovechamos, cada cual a su forma, su gusto y su manera”, concluye.
Pequeños descansos para desconectar
Mientras llega el momento de las vacaciones, muchos buscan pequeñas escapadas para desconectar de la rutina laboral. Mari Cruz Reja, reponedora de la Cooperativa San Isidro, lo resume con sencillez: “Aunque sea un fin de semana me voy”.
Así, mientras unos comienzan sus vacaciones estivales, otros continúan trabajando y cuentan los días para disfrutar, más adelante, de un merecido descanso.