El Estado se quedará con los remanentes y el superávit de los ayuntamientos que acepten la propuesta a cambio de devolvérselo en 10 años y dejárselo gastar paulatinamente.
Sanidad esperará el visto bueno de los jueces para aprobar la norma. Las limitaciones no afectan a velatorios, bodas, comuniones, bautizos o reuniones en bares y restaurantes.