CULTURA
El Festival de Mérida acerca el teatro a personas con dificultad visual
Son los Touch Tours, recorridos táctiles que permiten a personas con dificultad visual tocar el vestuario, reconocer las texturas, recorrer el escenario antes de que comience la función
Los domingos, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida abre el escenario del Teatro Romano a quienes no pueden verlo con los ojos, pero sí con las manos, el oído y la imaginación. Son los Touch Tours, recorridos táctiles que permiten a personas con dificultad visual tocar el vestuario, reconocer las texturas, recorrer el escenario y familiarizarse con el espacio antes de que comience la función.
Dos horas antes de que se levante el telón imaginario, un grupo de asistentes invidentes pisa el escenario, palpa columnas, telas y objetos, y construye mentalmente el lugar donde, minutos después, se desarrollará la obra. El director del Festival, Jesús Cimarro, resume el espíritu de la iniciativa: “El teatro tiene que ser accesible a todo el mundo”.
Llegan desde distintos puntos del país atraídos por una experiencia que convierte el tacto en mirada y la imaginación en luz. Sus manos recorren el vestuario, descubren formas y texturas, e incluso imaginan colores que no pueden ver: "Nosotros no vemos, pero sí lo hacemos con el corazón”.
Cuando comienza la representación, una audioguía individual acompaña a cada espectador. El gerente del Festival, Pedro Blanco, explica cómo funciona: “Mediante un pinganillo escuchan, además de lo que dicen los actores, la audiodescripción”.
También tienen la oportunidad de conocer a los intérpretes antes de la función, escuchar sus voces y asociarlas a los personajes que aparecerán en escena.
