La cofradía infantil de Mérida ha vuelto a salir este Lunes Santo desde la concatedral de Santa María, en una de las citas más entrañables de la Semana Santa emeritense. El cortejo ha puesto en la calle tres pasos en un recorrido marcado por la participación de los más jóvenes, que protagonizan esta procesión que simboliza el relevo generacional dentro de las hermandades.
Uno de los momentos más destacados ha sido, como es habitual, la salida del templo, especialmente complicada debido a las dimensiones de las imágenes, lo que obliga a realizar maniobras muy cuidadas para salvar la puerta de la concatedral.