FESTIVAL DE MÉRIDA
"La comedia de la olla", el gran enredo que desembarca en Mérida
El montaje dirigido por Juan Luis Iborra convierte el clásico grecolatino en un vodevil lleno de ritmo, malentendidos y diversión
La 71.ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida estrena este miércoles La comedia de la olla, una adaptación del clásico de Plauto dirigida por Juan Luis Iborra y protagonizada por Carlos Sobera. El montaje llega al Teatro Romano con casi todas las localidades agotadas y propone una divertida reflexión sobre la avaricia, el amor y las debilidades humanas, temas que, más de dos mil años después, siguen plenamente vigentes.
La obra traslada al espectador a una caótica Roma en la que vive Euclión, un viudo obsesionado con proteger una olla repleta de monedas de oro por miedo a que se la roben. A partir de esa premisa se desencadena una sucesión de equívocos, intrigas y situaciones cómicas que convierten la función en una auténtica olla a presión.
"Una comedia llena de ritmos y enredos"
El director, Juan Luis Iborra, ha definido el espectáculo como «una comedia llena de ritmos, de enredos. Es una gran comedia de Plauto, con una brillante adaptación que ha hecho Antonio Prieto. Me planteé la dirección como un vodevil de puertas donde entran y salen las risas y los personajes».
Asimismo, ha explicado que concibió la puesta en escena «como un vodevil de puertas y ventanas donde entran y salen personajes, como sacados de unos títeres. Muy exagerado todo. Yo los veo como "Los títeres de Cachiporra", de Federico García Lorca, actuando en Mérida».
Iborra también ha destacado que la obra funciona como un gran mecanismo de relojería cómica. «Estamos ante una olla a presión, el enredo va cada vez a más. Es un gran enredo. Eso Plauto lo hacía muy bien. Unos personajes muy bien dibujados. Mucho sentido del humor todos», ha señalado. Sobre el género, el director ha reconocido que «la comedia es lo más complicado de esta profesión. Nunca sabes si va a funcionar. Una comedia necesita una docena de funciones. El público maneja el estado de ánimo. El público es el director de la comedia».
Finalmente, ha asegurado que el objetivo principal del montaje es entretener. «Espero que el público se ría. Es una comedia sin más. No pretendemos nada más que el público se lo pase bien viendo ese enredo. Es la vida», ha concluido.
Carlos Sobera encarna a un avaro sin remedio
El encargado de dar vida a Euclión es Carlos Sobera, quien interpreta a un personaje dominado por la obsesión por el dinero. «Su vida es tener dinero, acumular. No le interesa otra cosa: ni amistad, ni solidaridad, nada. No tiene nada que ver con él. Le parecen minucias que solamente estorban y perjudican la felicidad. El dinero lo único que te puede hacer feliz», ha explicado el actor.
Sobera ha destacado que el protagonista recuerda claramente a otro gran personaje clásico. Según ha apuntado, «es un antecedente del personaje de Molière, el avaro. Es un personaje lleno de miserias». Además, ha añadido que Euclión tiene una oportunidad para redimirse después de convertirse en objeto de burla por su comportamiento.
En la obra, el personaje también pretende volver a casarse tras años de viudedad. En este sentido, el actor ha señalado que «cada vez que tenemos dinerito, necesitamos también nuestra parcela de vida sexual. No es amorosa. Es posesión de un bien, como lo concibe Euclión». El intérprete ha subrayado igualmente el carácter musical del espectáculo. «Será un espectáculo musical, con cuatro números. Tanto la letra como la música son pegadizas, con estilos como boleros, tango, etc. Las letras son muy sarcásticas, con mucho humor», ha detallado.
Además, ha resaltado una de las enseñanzas que propone esta adaptación: «la importancia no la da el tener cosas, sino el ser cosas». Una reflexión que, a su juicio, mantiene toda su vigencia siglos después de que Plauto escribiera la obra.
Amor, música y situaciones disparatadas
Junto a Sobera participan intérpretes como Juanjo Cucalón, Silvia Vacas y Ángel Pardo, que completan un reparto de ocho actores. Cucalón interpreta a Hilarius, un peculiar mediador matrimonial que él mismo define como «una especie de Celestino o wedding planner de hoy en día». Su personaje se encargará de organizar bodas, provocar enredos y aportar buena parte del componente cómico de la trama. Además, ha invitado al público a acudir «dispuesto a todo, con ganas de reírse».
Por su parte, Silvia Vacas da vida a Cesonia, la hija de Euclión. La actriz ha descrito la función como «una comedia de mucho humor, amor, jarana» y ha adelantado que el conflicto surge cuando su padre se opone al matrimonio con la persona que ella ama.
Según ha explicado, el espectáculo invita al espectador a participar emocionalmente en la historia. «Lo que no quieres que pase ves que está empezando a pasar. Pero, voy a hacer un pequeño spoiler, como casi siempre en la vida... gana el amor», ha revelado. Por último, Ángel Pardo, que interpreta a Torcuato, ha destacado el componente musical del montaje. «Le hemos dado un toque musical: bailamos, cantamos, es frescura pura», ha afirmado.
La comedia de la olla se representará en el Teatro Romano de Mérida hasta el próximo 2 de agosto, con la aspiración de conquistar al público a través de una combinación de humor, música, vodevil y una reflexión tan antigua como actual sobre la relación del ser humano con el dinero.