GANADERÍA

España refuerza los controles sobre bacterias resistentes a antibióticos en el ganado

El objetivo es comprobar si los tratamientos continúan siendo eficaces y detectar posibles pérdidas de efectividad de los medicamentos utilizados habitualmente en ganado vacuno y porcino

Nacional
Análisis de bacterias en una imagen de archivo

Edward Jenner de Pexels Análisis de bacterias en una imagen de archivo

20 Octubre 2026, 08:28 | Actualizado 20 Octubre 2026, 08:42

El Gobierno ha intensificado durante 2025 la vigilancia sobre las bacterias resistentes a los antibióticos en explotaciones ganaderas, mataderos y productos cárnicos con el objetivo de comprobar si los tratamientos continúan siendo eficaces y detectar posibles pérdidas de efectividad de los medicamentos utilizados habitualmente. La actuación forma parte del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos, coordinado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, una estrategia que integra actuaciones en salud humana, sanidad animal y seguridad alimentaria.

Controles y análisis

Los controles se han centrado especialmente en el ganado vacuno de menos de un año y en las explotaciones porcinas, dos sectores con una destacada presencia también en Extremadura. Para ello se tomaron muestras en mataderos, establecimientos de venta de carne y puntos de entrada de productos procedentes de terceros países. Los análisis han permitido estudiar distintas bacterias presentes tanto en animales como en alimentos con el fin de determinar si continúan respondiendo a los antibióticos de uso habitual. Los resultados obtenidos han sido remitidos posteriormente a los organismos europeos encargados de la vigilancia sanitaria.

Como novedad, el programa incorporó durante 2025 un control específico sobre una bacteria resistente a determinados antibióticos en cerdos de engorde. El objetivo de esta medida es conocer mejor su presencia en las explotaciones ganaderas y facilitar la comparación de datos entre los distintos países de la Unión Europea.

Desde el sector se considera que este tipo de actuaciones resultan fundamentales para garantizar que los tratamientos veterinarios siguen siendo eficaces, proteger la salud animal y reforzar la seguridad de la producción ganadera y alimentaria.