CRISIS MIGRATORIA
Robles defiende la actuación de los servicios de inteligencia durante la crisis migratoria de Ceuta
La ministra de Defensa asegura que el CNI y los servicios militares informaron a las autoridades antes de la llegada masiva de migrantes
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha querido dejar claro en el Congreso que los servicios militares de información, incluyendo los agentes secretos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), hicieron su trabajo en los días previos a la entrada masiva de migrantes en Ceuta e informaron a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a la Delegación del Gobierno, si bien no ha querido dar más detalles alegando que el deber de secreto es "una losa".
Ante la Comisión de Defensa, Robles ha agradecido la labor de los militares durante los días de la crisis migratoria de finales de julio y ha tenido palabras de reconocimiento para los miembros del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y del CNI, cuya actuación fue cuestionada tras la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.
Las declaraciones de la ministra llegan después de que el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, señalara en rueda de prensa que nadie había advertido de una entrada de migrantes de características similares a la registrada a finales de julio en Ceuta.
Sin embargo, Robles ha defendido que los servicios de inteligencia sí desarrollaron correctamente sus funciones, incluyendo los 25 agentes del CNI destinados en la zona. La ministra ha recordado que su trabajo está amparado por el deber de secreto, una obligación que calificó como una garantía para el desempeño de sus funciones, aunque reconoció que en muchas ocasiones actúa como “una losa” al impedir que se hagan públicas las actuaciones que llevan a cabo.
Según explicó, estos agentes trabajan de manera permanente en Ceuta y realizan un seguimiento diario de la situación desde múltiples ámbitos, como las relaciones con los países fronterizos, la evolución geopolítica del flanco sur, la actividad de las mafias organizadas, el uso de las redes por parte de estas organizaciones, el crecimiento del terrorismo yihadista y los movimientos relacionados con la migración irregular. También analizan la situación de los países vecinos, la región del Sahel y posibles actuaciones desestabilizadoras vinculadas a amenazas híbridas impulsadas por actores internacionales.
Robles ha remarcado además que, durante los días previos y posteriores a la crisis migratoria, los servicios de inteligencia y los militares desarrollaron las funciones que tenían encomendadas y compartieron la información obtenida con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno, dentro de los mecanismos habituales de coordinación existentes.
